El Gobierno nacional inició contactos informales con la administración de la Ciudad de Buenos Aires para coordinar un eventual operativo de seguridad y traslado de la Selección Argentina tras la final del Mundial. El objetivo primordial de las reuniones preliminares consiste en evitar desbordes y garantizar corredores seguros para el plantel en el área metropolitana.
Desde la Casa Rosada aclaran que todavía no existe una comunicación formal con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y que la decisión final dependerá de la voluntad de los futbolistas. Pese a esto, los despachos oficiales ya evalúan distintas alternativas logísticas en las principales terminales aéreas y autopistas.
La diagramación del esquema de seguridad variará sustancialmente según la estación aérea elegida para el arribo de la delegación. La Policía de Seguridad Aeroportuaria controlará el movimiento en las pistas, pero el trayecto posterior requerirá el despliegue de la Policía bonaerense si el avión aterriza en Ezeiza, o de la Policía de la Ciudad si se opta por Aeroparque.
Hasta el momento, la administración de la provincia de Buenos Aires no ha recibido una convocatoria oficial para sumarse a las mesas de enlace. No obstante, voceros de la gobernación provincial manifestaron su total disposición para colaborar con recursos humanos y logísticos en el territorio de su competencia, tal como ocurrió en celebraciones previas.
El mayor desafío político para el Ejecutivo radica en el ofrecimiento de la Casa Rosada como punto central de festejo, en medio de la tensa relación que mantiene con el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, por las inspecciones estatales sobre la entidad. Para sortear este distanciamiento y neutralizar acusaciones de oportunismo partidario, el presidente Javier Milei instruyó que la sede gubernamental permanezca vacía de funcionarios políticos si el plantel decide usar el balcón.
De este modo, el control interno de la sede de Gobierno quedaría delegado de forma exclusiva al personal de la Casa Militar. En paralelo, los analistas de la Secretaría de Inteligencia de Estado ya trabajan en la recolección de información preventiva sobre puntos de saturación y riesgos viales en el microcentro porteño.






