Una singular y conmovedora situación se registró en el refugio El Montecito de los Canichones en forma simultánea al siniestro vial que le costó la vida a Eduardo "Polaco" Riemersma. Según revelaron colaboradoras del predio, los animales alojados manifestaron un comportamiento atípico en el mismo horario en que el proteccionista sufría el fatal accidente de tránsito en Santiago del Estero.
El relato fue dado a conocer por Adriana Albornoz, compañera de tareas de Riemersma, quien detalló la vivencia transmitida por una de las empleadas de la institución. De acuerdo al testimonio, decenas de canes se agruparon de forma repentina hacia la puerta de acceso principal emitiendo aullidos y gemidos sin una causa aparente en ese momento.
Los detalles del episodio que impactó a los integrantes del refugio señalan:
Coincidencia horaria: La repentina alteración en la conducta de la jauría coincidió con la franja horaria de la tarde en la que se desencadenó el choque sobre avenida Alsina.
Testimonio del lugar: "Es creer o reventar; los que somos creyentes siempre decimos que el alma pasa a despedirse", expresó Albornoz sobre la interpretación del evento.
Impacto emocional: El hecho fue tomado por los voluntarios y trabajadores como una demostración del estrecho lazo afectivo que "El Polaco" construyó durante años con los ejemplares rescatados.
El suceso sumó un elemento de profunda emotividad al duelo que atraviesa la comunidad proteccionista santiagueña tras la pérdida física del fundador del icónico espacio de asistencia animal.






