La deuda pública de la Administración Central cerró junio con una reducción de u$s5.080 millones respecto al mes anterior, consolidando su segunda caída mensual consecutiva. Según informó la Secretaría de Finanzas, el stock total se ubicó en u$s474.192 millones, cifra influenciada mayormente por diferencias de tipo de cambio y ajustes de valuación en los diversos instrumentos financieros.
Composición del stock de deuda
El informe detalló que el 65,7% de la deuda bruta se encuentra denominado en moneda local, mientras que el 34,3% restante corresponde a emisiones en moneda extranjera. La variación mensual obedeció a un aumento de u$s8.383 millones en los pasivos en moneda extranjera, que fue compensado por una reducción de u$s13.442 millones en los compromisos en pesos (medidos en dólares).
Dentro de los compromisos con organismos internacionales:
Deuda con el FMI: Disminuyó u$s537 millones, producto de la postergación de desembolsos y efectos cambiarios.
Otros organismos: El saldo se mantuvo estable, alcanzando los u$s38.714 millones.
Balance de gestión y deuda consolidada
Al analizar la gestión de Javier Milei, el Gobierno destaca una mejora en la posición consolidada del sector público. Si se integra la deuda de la Administración Central con la del Banco Central y se descuentan los depósitos oficiales (que cerraron junio en u$s8.778 millones), la deuda consolidada muestra una reducción neta de u$s21.536 millones desde noviembre de 2023.
En términos macroeconómicos, la relación entre esta deuda consolidada y el Producto Interno Bruto (PIB) se ubicó en el 59,3%. Este indicador se mantiene alineado con el nivel heredado al inicio de la gestión y refleja una caída significativa respecto al pico del 76,3% registrado a fines de 2023, tras la unificación cambiaria.
El Ejecutivo continúa adelante con su estrategia de financiamiento, que incluye la renovación de operaciones de repo, desembolsos de organismos multilaterales y la acumulación de reservas para hacer frente a los vencimientos próximos.






