La tradicional "Luna del Ciervo", nombre con el que se conoce popularmente a la luna llena de julio, alcanzó su punto máximo de iluminación este miércoles 29 de julio a las 11:36 (hora de Argentina).
Como sucede en cada plenilunio, el espectáculo astronómico podrá disfrutarse a simple vista sin la necesidad de recurrir a telescopios o binoculares. Para optimizar la experiencia de observación, los especialistas recomiendan buscar puntos despejados y con la menor contaminación lumínica posible, aunque el fenómeno resultará perceptible desde diversos sectores de la ciudad si las condiciones climáticas acompañan.
El origen de su denominación proviene de las antiguas costumbres de los pueblos originarios de América del Norte.
Tras este fenómeno de julio, la agenda astronómica continuará el próximo 28 de agosto de 2026 con la llegada de la "Luna del Esturión", otro de los plenilunios tradicionales más esperados por los aficionados a la observación del cielo nocturno.





