La abogada especialista en materia previsional, Gimena Storniolo, advirtió este viernes que la reciente reforma de modernización laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei ha provocado una pérdida directa de derechos para los trabajadores temporarios del sector agrario. En el marco del ya tradicional consultorio previsional que emite de forma semanal Radio LV11, la letrada analizó el impacto del nuevo esquema legal sobre el régimen jubilatorio rural, un sector caracterizado históricamente por el sacrificio físico y los altos índices de informalidad laboral. La modificación del marco normativo vigente desde 2011 altera las condiciones de acceso a la seguridad social para miles de cosecheros y los denominados "trabajadores golondrina" en todo el territorio nacional.
Las claves del régimen diferencial y el fin del permanente discontinuo
El marco regulatorio del empleo en el campo —regido por la Ley 26.727 de 2011— contempla un esquema de jubilación anticipada que compensa el desgaste propio de la actividad mediante una contribución previsional incrementada. Mientras que en el régimen laboral común el aporte del empleado es del 11%, en el ámbito rural se abona un 2% adicional, lo que permite fijar la edad jubilatoria a los 57 años con 25 de aportes, tanto para hombres como para mujeres. No obstante, Storniolo detalló que la reforma actual ha eliminado una figura contractual estratégica: "Lo que ya no existe es el rubro de trabajador permanente discontinuo, que fue eliminado de la ley de 2011 por la reciente reforma de modernización laboral". Esta categoría protegía a aquellos trabajadores temporarios que eran convocados cíclicamente por las mismas empresas agroindustriales para campañas sucesivas de cosechas específicas.
Prorrateo de aportes ante un escenario de alta informalidad
Ante las reiteradas consultas de la audiencia, la especialista explicó cómo se calcula el beneficio previsional de aquellas personas que han alternado su trayectoria entre el empleo rural y el régimen general urbano. En estas situaciones, la legislación obliga a realizar un prorrateo proporcional tanto de los años de aportes computados como de la edad mínima requerida para el retiro. La abogada lamentó que estos cambios legales se apliquen sobre un universo laboral altamente vulnerable, donde el trabajo no registrado —o "en negro"— sigue siendo un problema estructural, pese a que la Libreta de Trabajo continúa teniendo vigencia obligatoria para peones, tractoristas y personal ganadero.






