La realidad para los comercios pequeños y medianos de la Argentina continúa siendo crítica. Según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pymes descendieron un 3,2% interanual en abril. Con este dato, el sector alcanza un preocupante hito: 12 meses consecutivos de caída, reflejando un deterioro sostenido del consumo interno y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
El relevamiento detalla que la baja acumulada en el primer cuatrimestre de 2026 ya se ubica en el 3,5%. En la comparación mensual desestacionalizada, las ventas también retrocedieron un 1,3% respecto a marzo, lo que indica que las medidas de incentivo y el cambio estacional no fueron suficientes para revertir la tendencia negativa en el corto plazo.
El impacto de los costos y el comportamiento del consumidor
Desde CAME señalaron que la actividad de abril estuvo fuertemente marcada por la búsqueda de financiamiento y bonificaciones por parte de los clientes. "El incremento en las erogaciones operativas y los servicios básicos limitó la capacidad de maniobra y la rentabilidad de los establecimientos pyme", advirtieron desde la entidad, remarcando que el aumento de tarifas y costos fijos asfixia a los propietarios.
En cuanto a las expectativas, el optimismo es moderado: el 49% de los comerciantes cree que la situación económica seguirá igual durante el próximo año, mientras que solo un 37,2% espera una mejora. Esta cautela se traduce en una parálisis de las inversiones, ya que casi el 60% de los encuestados considera que no es un momento oportuno para realizar desembolsos o ampliar sus negocios.
Análisis por rubros: Farmacia, la única excepción
La caída del consumo afectó de manera desigual a los distintos sectores. Los rubros más golpeados fueron Bazar y decoración, con un desplome del 12,3%, seguido por Perfumería (-7,2%) y Ferretería y materiales para la construcción (-4,2%). Incluso sectores básicos como Alimentos y bebidas e Indumentaria permanecen en terreno negativo.
La única nota positiva del informe la dio el rubro de Farmacias, que registró un crecimiento interanual del 6,1%, impulsado por la demanda inelástica de medicamentos. Asimismo, las ventas online mostraron un avance del 8% interanual, aunque desde CAME aclararon que este crecimiento digital aún no logra compensar la pronunciada retracción de las operaciones en locales físicos.






