El riesgo país argentino volvió a superar la barrera de los 800 puntos básicos y alcanzó las 808 unidades, su nivel más alto desde octubre de 2025. El incremento del indicador elaborado por JP Morgan se produjo en medio de una nueva caída de los bonos soberanos, impulsada por las dudas sobre la capacidad de financiamiento del país, la acumulación de reservas y el escenario electoral de 2027.
El deterioro de los activos argentinos se desarrolla en un contexto internacional complejo, marcado por tasas de interés elevadas en Estados Unidos, tensiones en los mercados regionales y una mayor cautela de los inversores frente a las economías emergentes.
Sin embargo, distintos informes financieros coinciden en que los factores locales tienen un peso importante en el comportamiento de la deuda argentina.
Entre las principales preocupaciones aparecen los vencimientos en moneda extranjera previstos para 2027, los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la capacidad del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para continuar fortaleciendo sus reservas.
A estos interrogantes se suman la evolución de la inflación, el nivel del tipo de cambio y las expectativas sobre el rumbo económico después de las próximas elecciones presidenciales.
Qué significa que el riesgo país haya llegado a 808 puntos
El riesgo país es un indicador elaborado por JP Morgan que mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos de una economía emergente y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos utilizados como referencia.
En términos generales, cuanto más alto es el indicador, mayor es la rentabilidad adicional que exigen los inversores para mantener deuda de ese país.
RIESGO PAÍS ARGENTINO
808
puntos básicos
Nivel más alto desde octubre de 2025
Equivale a una prima de aproximadamente 8,08 puntos porcentuales sobre los bonos estadounidenses de referencia, según la metodología del indicador.
En el caso argentino, el aumento hasta las 808 unidades refleja una mayor percepción de riesgo sobre la deuda pública.
La suba del indicador suele estar vinculada con una caída en los precios de los bonos: cuando esos títulos pierden valor, aumenta el rendimiento que ofrecen a quienes los compran.
Para la consultora Portfolio Personal Inversiones (PPI), los 800 puntos básicos representan una referencia importante para el mercado, aunque superar ese nivel no implica necesariamente que se haya iniciado una nueva tendencia.
La firma advirtió que una recuperación sostenida dependerá de que “empiecen a despejarse las dudas que pesan sobre la deuda argentina”.
Las reservas del Banco Central y los vencimientos de 2027
Uno de los principales interrogantes del mercado es cómo hará la Argentina para afrontar los compromisos financieros que deberá cumplir durante 2027.
Los inversores siguen especialmente la evolución de las reservas internacionales y la capacidad del Gobierno para conseguir financiamiento en dólares.
El análisis también contempla los pagos comprometidos con el FMI, que forman parte de las obligaciones externas del país.
En este escenario, la acumulación de divisas por parte del Banco Central se convirtió en una de las variables más observadas.
Según un informe de Invecq, la autoridad monetaria compró US$1.396 millones durante octubre, un volumen considerado poco habitual para esa época del año.
Sin embargo, el ritmo se interrumpió en las últimas jornadas.
La consultora señaló que el BCRA acumuló tres ruedas consecutivas sin compras netas en el mercado oficial.
Durante la jornada del lunes, el organismo tampoco adquirió divisas en el Mercado Libre de Cambios, mientras el dólar mayorista alcanzó un nuevo máximo nominal.
Parte de las operaciones cambiarias se trasladó al Tesoro, que, según el informe, vendió US$100 millones en una rueda y recompró US$44 millones en la siguiente.
Estos movimientos generaron nuevas preguntas sobre la continuidad de la acumulación de reservas y la disponibilidad de dólares para afrontar los compromisos futuros.
Sergio González, responsable de la Oficina de Inversiones de Cohen, sostuvo que el financiamiento en moneda extranjera para 2027 todavía no está definido, pese a las compras de reservas realizadas hasta el momento.
Brasil, Estados Unidos y la presión sobre los mercados
El escenario internacional también contribuyó a la caída de los bonos argentinos.
Las tasas de los títulos del Tesoro estadounidense permanecieron elevadas, mientras que el aumento del petróleo y las presiones inflacionarias globales reforzaron la cautela entre los inversores.
Cuando los activos considerados más seguros ofrecen rendimientos atractivos, los mercados emergentes pueden enfrentar una menor demanda de sus títulos.
En América Latina, el escenario político brasileño agregó otro elemento de incertidumbre.
Las repercusiones de la elección presidencial en Brasil y la evolución del real quedaron bajo seguimiento de los operadores financieros.
PPI señaló que será importante observar “la reacción del real y la continuidad de las compras del BCRA”.
La firma también mencionó las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para este martes 3 de noviembre, como otro acontecimiento con capacidad de influir sobre los mercados.
Según el análisis, sus resultados podrían modificar las expectativas sobre las tasas de interés estadounidenses, el comportamiento del dólar y el interés de los inversores por los activos emergentes.
Por su parte, Vector Investments consideró que la combinación de tasas internacionales elevadas y dudas sobre la acumulación de reservas contribuyó a ampliar la prima de riesgo exigida a los bonos argentinos.
Cuánto pesa la incertidumbre local en el riesgo país
Aunque el contexto internacional genera presión, algunos informes sostienen que la mayor parte del deterioro responde a factores propios de la Argentina.
Un análisis de GMA Capital descompuso el indicador entre el riesgo global y el componente específico del país.
Según sus estimaciones, el primero representaba 209 puntos básicos, mientras que el segundo alcanzaba los 568.
La consultora sostuvo que el componente internacional se encontraba incluso por debajo de los niveles registrados durante parte de 2025.
Por ese motivo, interpretó que la presión más significativa provenía de los interrogantes sobre la situación económica y financiera argentina.
El informe también destacó que la corrección de los bonos se produjo pese a que el tipo de cambio local se mantuvo relativamente estable.
Esto significa que la incertidumbre se manifestó principalmente en los precios de la deuda soberana y en el aumento de los rendimientos exigidos por los inversores, antes que en un salto equivalente del dólar.
Las elecciones de 2027 ya influyen en las expectativas
Otro elemento que comenzó a ganar importancia es el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
GMA Capital sostuvo que parte del comportamiento de los activos podría explicarse por un horizonte electoral que empieza a incorporarse a las cotizaciones.
La firma vinculó ese análisis con el Índice de Confianza en el Gobierno, que registró una mejora del 0,9% durante octubre, aunque permaneció en niveles considerados débiles.
Según su modelo, esos valores se asociaban con una probabilidad estimada de reelección de Javier Milei del 39,1%.
Esa cifra representa una estimación de la consultora y no un resultado electoral ni una probabilidad verificable de manera directa.
La firma StoneX también atribuyó el deterioro de los activos a la incertidumbre política interna y consideró que el mercado estaba incorporando riesgos vinculados con las elecciones de 2027.
Sin embargo, no todos los analistas comparten esa interpretación.
El especialista financiero Christian Buteler planteó que, a un año de los comicios y sin candidaturas definidas, la diferencia entre el riesgo país argentino y el de otras economías regionales podría responder más a la evolución de la economía que a factores estrictamente electorales.
Para Buteler, el componente político todavía tendría una influencia limitada frente a los problemas económicos que enfrenta el país.
Qué necesita la Argentina para recuperar la confianza
La evolución del riesgo país dependerá de varios factores que los inversores seguirán durante las próximas semanas.
Entre ellos aparecen la capacidad del Banco Central para retomar las compras de divisas, la evolución de las reservas, el cumplimiento de los compromisos financieros y las condiciones internacionales.
También será importante observar cómo responde el mercado a las señales económicas y políticas del Gobierno.
Los informes financieros coinciden en que una reducción sostenida del indicador requiere mejorar las expectativas sobre la capacidad de pago de la deuda argentina.
Con el riesgo país nuevamente por encima de los 800 puntos básicos, el desafío pasa por recuperar la confianza de los inversores y despejar las dudas sobre el financiamiento de los próximos años.
La evolución de los bonos soberanos y las operaciones del Banco Central serán dos de los principales indicadores para evaluar si la presión sobre los activos argentinos comienza a disminuir o se mantiene durante las próximas ruedas.






