El debate en torno a la dinámica del mercado de trabajo en la Argentina cobró relevancia a partir de la publicación de las estadísticas oficiales elaboradas por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Las cifras publicadas por el organismo gubernamental indicaron una reducción neta de las fuentes de trabajo registradas entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, con afectaciones distribuidas entre el sector privado, la administración pública y el trabajo doméstico.
El comportamiento de los indicadores laborales según las cifras oficiales
De acuerdo con el relevamiento técnico del SIPA, durante el período analizado se registró la pérdida de 241.176 puestos formales asalariados en el sector privado, 79.865 en el Estado y 16.324 en casas particulares. En contraposición, las altas en el régimen de monotributistas alcanzaron las 160.573 incorporaciones, guarismo que no logró compensar la contracción total en los sectores asalariados. Las ramas de la industria manufacturera y el comercio acumularon más de 90.000 bajas netas.

Las posturas del Poder Ejecutivo y los análisis de consultoras privadas
Frente a los datos estadísticos del INDEC, funcionarios del Ministerio de Desregulación señalaron que los indicadores de ocupación reflejan un proceso de transición hacia nuevas modalidades laborales sostenidas por trabajadores cuentapropistas. Por su parte, la consultora económica LCG y la red técnica Misión Productiva evaluaron el impacto del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y la Ley de Modernización Laboral, concluyendo que las proyecciones de empleo vinculadas a los megaproyectos energéticos y mineros resultan limitadas para restituir la totalidad de las plazas laborales asalariadas registradas.






