sia, que era proveedor de Europa de gas y petróleo, Argentina ocupará ese lugar, y Ucrania, que era proveedor agrícola, también está entregando ese lugar a la Argentina”, manifestó.
También sostuvo que, tras los acontecimientos vinculados con Irán, “el mundo está buscando proveedores confiables de energía”, y destacó las relaciones comerciales que Argentina busca fortalecer con países asiáticos.
Para Ibáñez, todos estos elementos constituyen antecedentes que deberían ser considerados al momento de diseñar una estrategia internacional vinculada con Malvinas.
El escenario europeo y el respaldo internacional
Otro de los puntos que destacó fue la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Según su interpretación, el Brexit modificó determinadas relaciones políticas dentro del continente y podría favorecer una mayor receptividad hacia la posición argentina.
Ibáñez mencionó particularmente a España, Italia y Francia, entre otros países que, según sostuvo, muestran respaldo al reclamo argentino.
En ese contexto ubicó también la relación con Estados Unidos.
“El apoyo de Estados Unidos a la Argentina, aunque sea circunstancial por ambos gobiernos, es un punto de partida que deja huellas y solo nos queda explotarlo”, afirmó.
A su entender, mejorar las relaciones internacionales puede contribuir a colocar al país en mejores condiciones para impulsar la discusión en los organismos multilaterales.
“Se pasó del reclamo a la acción”
Respecto del discurso de Javier Milei, Ibáñez lo definió como “un hito en las relaciones internacionales y en el reclamo por la soberanía”.
En su análisis, hubo tres elementos centrales. En primer término, destacó la reafirmación de la posición argentina sobre la soberanía y el rechazo a considerar aplicable la autodeterminación de los habitantes de las islas.
En segundo lugar, resaltó las medidas anunciadas contra empresas vinculadas con explotaciones petroleras alrededor de Malvinas bajo autorización británica.
“Se pasó del reclamo a la acción: ‘se puso los pantalones largos’ con las sanciones a las empresas que trabajen en explotaciones petroleras alrededor de las islas con permiso británico”, expresó.
Ibáñez consideró que esas medidas pueden parecer limitadas actualmente, pero sostuvo que podrían adquirir mayor peso con el crecimiento de Vaca Muerta, al obligar —según su análisis— a determinadas compañías a evaluar dónde concentrar sus inversiones.
Como tercer punto destacó el respaldo de Chile a la posición argentina, al que calificó como un hecho de gran importancia.
Pidió reforzar la seguridad de los recursos estratégicos
El integrante de Malvinizadores Santiagueños sostuvo que el escenario representa “una oportunidad que no podemos desaprovechar” y consideró oportuno revisar políticas vinculadas con la seguridad nacional de acuerdo con los nuevos desafíos.
En particular, puso el foco sobre la necesidad de proteger las instalaciones energéticas.
A partir de lo observado en conflictos internacionales recientes, Ibáñez advirtió que pozos petroleros y depósitos pueden transformarse en objetivos estratégicos durante una guerra.
Por ese motivo, consideró que Argentina debería fortalecer sus políticas de seguridad y defensa para proteger los activos vinculados con Vaca Muerta y otras infraestructuras estratégicas.
La lectura de Ibáñez se suma así al debate abierto tras los anuncios del Gobierno nacional sobre Malvinas. Desde su perspectiva, la combinación entre recursos naturales, relaciones internacionales y nuevos respaldos diplomáticos configura un escenario que Argentina debería aprovechar para fortalecer su reclamo de soberanía.






