La feligresía de toda la provincia se une en una sola voz para rendir tributo a una de las figuras más veneradas del santoral católico. Los devotos locales iniciaron las celebraciones litúrgicas en honor a la "Patrona de lo Imposible", un faro de devoción que congrega anualmente a miles de santiagueños que buscan agradecer los favores recibidos y encomendar sus causas más complejas.
Un ejemplo de fe, fortaleza y sacrificio
La conmemoración de este 22 de mayo evoca el legado histórico y espiritual de Santa Rita de Cascia, cuya vida terrenal estuvo signada por el sacrificio, la entrega al prójimo, la oración constante y una confianza inquebrantable en la gracia divina. Su mensaje de resiliencia continúa interpelando e iluminando los corazones de los creyentes en todo el mundo contemporáneo.
En el contexto de esta festividad tan significativa para el calendario eclesiástico, las distintas comunidades parroquiales instaron a los vecinos a acercar sus intenciones, peticiones y necesidades con profunda unción teologal, recordando la premisa cristiana de que ninguna plegaria honesta queda desatendida por el Altísimo.
La oración a la "Patrona de los Imposibles"
Durante las diversas actividades pastorales programadas para la jornada, los altares locales replicaron la tradicional oración de invocación a la santa, una plegaria que resume el sentir colectivo en tiempos de complejidades sociales:
“Querida Santa Rita, mujer de fe y esperanza, intercede ante Jesús por nuestras familias, nuestros sueños y nuestras necesidades. Danos fortaleza en los momentos difíciles, paz para el corazón y esperanza para nunca rendirnos. Gracias por acompañarnos siempre y por derramar bendiciones sobre quienes acuden a ti con amor y confianza. Amén”.
Las celebraciones litúrgicas cierran con los deseos de que la intercesión de la santa derrame bendiciones de salud, armonía y prosperidad en cada uno de los hogares santiagueños, reforzando el compromiso de sostener los valores espirituales ante las adversidades de la vida cotidiana.






