Se fue de Santiago del Estero en 2021, en plena pandemia, para comenzar una nueva vida como estudiante universitaria. Cinco años después, Lucía María Díaz Achával cursa sexto año de Derecho, alcanzó el mejor promedio de su carrera y recibió una de las máximas distinciones académicas: ser abanderada de la Universidad Nacional de Córdoba. La joven santiagueña dialogó con ADN de Radio, por LV11, y contó el camino que recorrió para llegar hasta ese momento.
Lucía terminó el secundario en 2020 y al año siguiente se instaló en Córdoba. Sus primeros pasos universitarios estuvieron atravesados por las clases virtuales hasta que finalmente llegó la presencialidad.
“Ha sido un camino bastante largo, desafiante, pero al mismo tiempo muy lindo”, contó.
La experiencia significó dejar atrás a su familia, sus amigos y prácticamente todo aquello que conocía para adaptarse a otra provincia.
“Tuve que irme de Santiago, dejar mi familia, mis amigos, todo lo que conocía en ese momento, para empezar a ingresar en un mundo totalmente nuevo para mí”, recordó.
Con el tiempo, aquella ciudad desconocida comenzó a transformarse en su segundo hogar.
“La universidad en muy poco tiempo se convirtió como en mi segunda casa”, aseguró.
El momento en que recibió la bandera
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando Lucía recordó el instante en el que recibió la bandera.
“Fue un momento de no creer lo que estaba viviendo”, confesó.
Por su cabeza pasaron los años de esfuerzo, las horas de estudio y también aquellas salidas y encuentros que decidió postergar para cumplir sus objetivos académicos.
Pero hubo otro sentimiento que, según contó, terminó imponiéndose: la gratitud.
“Empezaba a sentir una gratitud inmensa a la universidad pública por haberme abierto sus puertas y por haberme transformado la vida”, expresó.
Para la joven santiagueña, portar la bandera tampoco representa solamente un reconocimiento a las calificaciones obtenidas.
“Implica empezar a representar a la facultad y a todos tus compañeros desde la excelencia académica, pero también desde un rol activo con participación estudiantil”, explicó.
Estudiar y participar activamente de la vida universitaria
Lucía también desarrolla una intensa participación estudiantil, algo que combina con las exigencias de una carrera como Derecho.
Durante la entrevista rechazó la idea de que ambas actividades necesariamente resulten incompatibles.
“Siempre está esta idea de que la militancia te quita un montón de tiempo, que los militantes no estudian, y la verdad que no es así”, afirmó.
Reconoció que sostener ambas responsabilidades exige organización, pero destacó como fundamental el trabajo colectivo entre sus compañeros.
Para ella, además, participar de la vida universitaria complementa aquello que aprende en los libros.
“Un abogado no se tiene que preparar solamente para rendir bien un examen o después presentar un buen escrito. Tiene que ser un abogado con sensibilidad social y con conciencia de su tiempo”, sostuvo.
Su defensa de la universidad pública
Consultada en ADN de Radio sobre la situación de las universidades nacionales, Díaz Achával manifestó una fuerte defensa del sistema público y expresó su preocupación por el financiamiento del sector.
La estudiante sostuvo que, desde su experiencia cotidiana, existen dificultades relacionadas con salarios docentes, proyectos de investigación y espacios de formación.
Estas apreciaciones corresponden a la mirada expresada por Díaz Achával durante la entrevista.
Para ella, haber recibido la bandera aumenta su responsabilidad de participar en esas discusiones.
“Hay una responsabilidad doble. Por un lado, representar desde la excelencia académica y, por otro, tener un rol activo en la defensa de esa universidad pública que a mí me lo ha dado todo”, señaló.
También dejó una de las definiciones centrales de la entrevista:
“La universidad pública es el motor de desarrollo del país”.
Lucía destacó la formación de científicos, investigadores, ingenieros, médicos y profesionales y consideró que el sistema universitario también constituye una herramienta de movilidad social para familias que acceden por primera vez a una formación profesional.
“Cuando la universidad funciona bien, hay un beneficio no solamente para el alumno que va y cursa, sino para toda la Argentina”, expresó.
Qué piensa hacer cuando termine Derecho
Lucía se encuentra actualmente en sexto año y todavía debe rendir las últimas materias antes de recibirse.
Aunque reconoce que todavía no tiene completamente definido dónde desarrollará su carrera profesional, sí sabe que pretende continuar estudiando.
“Me gustaría especializarme, quisiera seguir con mi formación académica”, anticipó.
¿En qué área?
“Me gusta mucho el Derecho Público. Tengo una inclinación por lo institucional, por el Estado”, reveló.
Después llegará el momento de decidir dónde establecerse y cuál será el próximo capítulo de una historia que comenzó en Santiago, continuó en Córdoba y que hoy encuentra a Lucía María Díaz Achával representando como abanderada a una de las universidades más importantes del país.






