Una nueva controversia diplomática se abrió entre Argentina y Reino Unido por la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas, luego de que trascendiera la autorización británica para avanzar con perforaciones petroleras en el archipiélago.
La decisión fue atribuida a Ed Miliband, funcionario británico responsable de la cartera energética, y permitirá avanzar con el proyecto Sea Lion, que contempla el desarrollo de actividades hidrocarburíferas en la Cuenca Malvinas Norte.
La medida se conoció después de que el Gobierno argentino anunciara una presentación ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) para solicitar la suspensión de las actividades vinculadas con el proyecto.
Qué es Sea Lion y cuándo comenzarían las perforaciones
El proyecto Sea Lion contempla la explotación de hidrocarburos en aguas próximas a las Islas Malvinas y es impulsado por compañías vinculadas con la actividad petrolera internacional, entre ellas la británica Rockhopper.
Según la información difundida por las empresas involucradas, las perforaciones comenzarían a principios de 2027.
La autorización británica permitiría continuar con los preparativos para desarrollar la explotación petrolera, aunque el conflicto diplomático con Argentina sigue abierto.
De acuerdo con el diario británico Daily Mail, el Gobierno del Reino Unido tenía previsto informar a los parlamentarios sobre la decisión.
Argentina acudió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar
Antes de conocerse la autorización, el Gobierno de Javier Milei había anunciado la presentación de una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
El objetivo es impedir el avance de la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte, mientras se desarrolla la controversia internacional.
La Oficina del Presidente explicó que la presentación busca “preservar los derechos soberanos argentinos sobre su plataforma continental” y evitar que las actividades autorizadas unilateralmente por Reino Unido agraven la disputa.
El reclamo se produjo después de que venciera el plazo otorgado por Argentina para impedir el inicio o la continuidad de las operaciones relacionadas con Sea Lion.
La presentación forma parte de un procedimiento arbitral iniciado el 28 de septiembre de 2026, conforme al Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
El Gobierno argentino invocó el artículo 290, inciso 5, que contempla la posibilidad de solicitar medidas provisionales mientras se constituye un tribunal arbitral.
Estas medidas pueden tener como finalidad preservar los derechos de las partes o prevenir daños graves al medio marino.
La autorización también generó críticas en Reino Unido
La decisión provocó cuestionamientos dentro de la propia política británica.
El portavoz de Energía del opositor Partido Conservador, Andrew Bowie, acusó a Miliband de actuar con una “absoluta hipocresía”.
Aunque consideró positiva la autorización, cuestionó que el Gobierno británico permita avanzar con proyectos petroleros en las Malvinas mientras mantiene restricciones a nuevas explotaciones en el Mar del Norte.
“¿Por qué el Partido Laborista considera aceptable la extracción de petróleo y gas frente a las Islas Malvinas, pero no en nuestro Mar del Norte?”, planteó.
Una nueva tensión por la soberanía de las Malvinas
La explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas constituye uno de los puntos sensibles de la disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido.
Argentina considera ilegítimas las autorizaciones británicas para explorar y explotar hidrocarburos en las áreas marítimas en disputa, mientras que el Reino Unido sostiene su propia posición sobre la administración del archipiélago.
La controversia sobre la soberanía de las islas está reconocida por las Naciones Unidas, que han llamado a ambos países a encontrar una solución negociada.
Con el avance del proyecto Sea Lion y la presentación argentina ante el Tribunal del Mar, la disputa incorpora ahora una nueva instancia jurídica internacional, cuyo resultado será determinante para conocer si se adoptan medidas provisionales sobre las actividades petroleras previstas.






