El proceso de desvinculación de Manuel Adorni de la estructura del Estado nacional quedó completamente consumado. Tras haberse concretado su desplazamiento de la Jefatura de Gabinete de Ministros durante el último fin de semana, el exfuncionario formalizó este miércoles su dimisión a la conducción de YPF mediante una escueta notificación por escrito remitida a la máxima autoridad de la compañía hidrocarburífera, Horacio Marín.
El control de las acciones con derecho a veto
En la misiva, el dirigente comunicó su renuncia de carácter indeclinable al puesto de Director Titular por la Clase A, evitando detallar los motivos políticos o personales que impulsaron su alejamiento. Adorni se había integrado al máximo órgano de administración de la empresa estatal el pasado 30 de enero de este año, en simultáneo con su asunción al frente de los ministerios nacionales. Su función revestía una enorme sensibilidad institucional, ya que operaba como el custodio directo del paquete accionario que faculta al Poder Ejecutivo a ejercer el derecho a veto sobre decisiones estratégicas de la firma, incluso ante Wall Street.
Un desempeño ad honorem en la petrolera
Durante el período en que ocupó la silla en el directorio de la petrolera, su labor se desarrolló bajo la condición de no percibir remuneración. Al ejercer en paralelo la Jefatura de Gabinete, el exvocero había declinado formalmente el cobro de los millonarios ingresos asignados para los directores de la sociedad anónima.
Según los balances contables de la compañía proyectados para el ejercicio 2026, los emolumentos para dicho cargo se estimaban en unos u$s 954.000 brutos anuales (equivalentes a sumas de entre 80 y 100 millones de pesos mensuales), cifras que generaron fuertes controversias en la opinión pública.
A partir de este paso al costado, la vacante técnica dentro del esquema corporativo de YPF deberá ser evaluada y resuelta por la próxima Asamblea de Accionistas. La salida de Adorni abre el escenario normativo para que el nuevo jefe de Gabinete o la figura técnica que disponga el Gobierno nacional asuma de forma inmediata el control del sillón estratégico en la empresa de bandera.






