Lejos de una postura de conciliación, el presidente Javier Milei reaccionó con dureza ante la marcha federal universitaria. A través de la red social X, el jefe de Estado compartió una publicación donde contrastó su salario bruto de 4 millones de pesos con los haberes de algunos rectores, que según el posteo, percibirían hasta 18 millones de pesos mensuales.
Para el Ejecutivo, la jornada de protesta en Plaza de Mayo no respondió a una genuina preocupación académica, sino a una estrategia de sectores opositores para resguardar "sus cajas" políticas. Milei sostuvo que la defensa de la universidad pública es utilizada como una "bandera" mediática que oculta intenciones financieras de la dirigencia política.
La postura del oficialismo
En sintonía con el mandatario, desde La Libertad Avanza emitieron un comunicado para desmentir un desfinanciamiento deliberado. Según el texto oficial, la administración nacional ha cumplido con la transferencia mensual del presupuesto asignado a las casas de altos estudios.
Esta narrativa fue reforzada por la Subsecretaría de Políticas Universitarias, a cargo de Alejandro “Profe” Álvarez, quien insistió en que el Gobierno mantiene al día sus obligaciones económicas con las instituciones.
Puntos clave del descargo presidencial:
Comparación salarial: Milei expuso que los rectores cobran "hasta cuatro veces más" que el Presidente.
Denuncia política: Aseguró que la movilización fue motorizada por intereses partidarios.
Defensa presupuestaria: El oficialismo sostiene que los fondos asignados se transfieren según lo estipulado.
La jornada posterior a la marcha federal profundiza la brecha entre el Gobierno y la comunidad universitaria, en un conflicto que parece lejos de resolverse por la vía del diálogo.






