Miguel Ángel Ramírez, condenado a 20 años de prisión por el crimen de su hijastra Jacqueline Alejandra Toloza, de apenas 3 años, murió durante las últimas horas mientras permanecía internado en el Hospital Regional Ramón Carrillo de Santiago del Estero.
El hombre se encontraba cumpliendo su pena en el Penal de Varones y había sufrido tiempo atrás un accidente cerebrovascular (ACV).
Debido a la gravedad de su cuadro de salud, se había dispuesto su internación en el principal centro asistencial de la Capital santiagueña, donde finalmente se produjo su fallecimiento.
Un crimen que conmocionó a Santiago
La muerte de Ramírez vuelve a poner en escena un caso ocurrido hace más de una década y que tuvo como víctima a Jacqueline Alejandra Toloza.
El hecho sucedió el 19 de julio de 2010, en el barrio La Católica.
Según quedó establecido en la causa que posteriormente derivó en la condena, la niña había regresado caminando junto con su familia después de compartir un almuerzo.
Durante el trayecto, la pequeña lloraba producto del cansancio y de un malestar que atravesaba.
En esas circunstancias, Ramírez agredió violentamente a la niña.
Una vez en la vivienda, Jacqueline se acostó a descansar. Poco después, cuando su madre Beatriz Toloza intentó despertarla, advirtió que la pequeña no reaccionaba.
La niña había fallecido como consecuencia de las lesiones sufridas.
Había sido condenado a 20 años
La investigación judicial avanzó hasta determinar la responsabilidad penal de Ramírez, quien finalmente fue condenado a 20 años de prisión por el crimen.
Desde entonces permanecía privado de su libertad y cumplía la pena en el Penal de Varones.
Su delicado estado de salud obligó posteriormente a trasladarlo al Hospital Regional, donde falleció durante las últimas horas.
Su muerte cierra el capítulo penitenciario de una causa que quedó marcada en la memoria por la corta edad de Jacqueline y por la gravedad de los hechos que terminaron con su vida.






