La psicóloga colombiana Catalina Giraldo Silva, de 30 años, falleció el pasado 9 de julio tras acceder al procedimiento de eutanasia autorizado por los comités médicos de su país, luego de un extenso trayecto judicial y personal marcado por el padecimiento de un trastorno depresivo mayor severo, ansiedad crónica y trastorno límite de la personalidad.
La joven profesional, cuyo caso adquirió notoriedad internacional y reinstaló el debate sobre los límites de la muerte digna en patologías de salud mental, había transitado durante más de una década por diversos tratamientos médicos que incluyeron cuarenta esquemas farmacológicos y múltiples internaciones clínicas.
El laberinto legal por la asistencia médica al suicidio
En una primera instancia, Silva acudió a los estrados de la Justicia de su país para requerir la autorización de la Asistencia Médica al Suicidio (AMS), con el objetivo de administrar por sus propios medios la medicación correspondiente. No obstante, la falta de reglamentación local para esta modalidad específica frustró la petición de la profesional.
Ante el desgaste de su cuadro clínico, la paciente modificó su requerimiento legal orientándolo hacia el protocolo de eutanasia activa. "Quita un peso inmenso saber que tu sufrimiento no va a prolongarse indefinidamente", había expresado la joven en sus declaraciones públicas previas al procedimiento médico regulado.
Un llamado a la legislación de reglas claras
El deceso de la psicóloga se produjo en un entorno familiar y controlado, acompañada por su madre, su hermana y su mascota. Como última petición formal, la profesional solicitó a los organismos del Poder Judicial que continúen con el análisis de su expediente para sentar bases jurídicas sólidas en el tratamiento de solicitudes de muerte digna por afecciones de origen psíquico.
El caso de Catalina Silva reabre la discusión en la región respecto a los alcances de los marcos regulatorios de la salud pública y el derecho individual a decidir sobre el cese del dolor en pacientes con diagnósticos psiquiátricos crónicos y refractarios a los tratamientos convencionales.






