Boca Juniors sufrió un duro golpe en sus aspiraciones de llegar a la final de la Copa Sudamericana 2026. El conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena perdió 1-0 ante Vasco da Gama en la Bombonera, por el partido de ida de las semifinales, y quedó obligado a revertir la serie como visitante.
Después del encuentro, el entrenador reconoció que su equipo estuvo lejos del nivel esperado, aunque transmitió confianza de cara a los 90 minutos restantes.
“Nos vamos con sensaciones de frustración. Creo que en el primer tiempo estuvimos muy acelerados y nos costó encontrarle la vuelta”, expresó durante la conferencia de prensa.
El conjunto brasileño abrió el marcador a los 25 minutos del primer tiempo, mediante un cabezazo de Adson, y consiguió sostener la ventaja incluso después de quedarse con diez jugadores por la expulsión de Andrés Gómez, a los 15 minutos del complemento.
“Somos Boca y vamos a dejar todo”: el mensaje de Arruabarrena
Pese al resultado adverso, el entrenador se mostró convencido de que Boca todavía tiene posibilidades de conseguir la clasificación.
“No fue nuestro mejor partido, y ahora tendremos que ir a Brasil a tratar de buscar la clasificación”, reconoció.
Sin embargo, rápidamente dejó en claro que la serie continúa abierta.
“Restan noventa minutos, somos Boca y sabemos que vamos a ir a buscarlo”, aseguró.
Arruabarrena también se dirigió especialmente a los hinchas, que acompañaron al equipo durante el encuentro en la Bombonera.
“Que mantengan la ilusión, somos Boca e iremos a dejar todo. Partido por partido, primero está Talleres y después vendrá Vasco en donde sea”, manifestó.
Y agregó: “Crean en el equipo. El grupo está bien y la derrota duele, pero estamos en un club en el que hay que levantarse rápido”.
El técnico consideró que la posibilidad de disputar una final internacional debe ser una motivación suficiente para afrontar la revancha.
La ausencia de Paredes y el cambio de Merentiel por Valencia
Otro de los temas que abordó el entrenador fue la falta de Leandro Paredes y Tomás Aranda, dos futbolistas que, según explicó, aportan claridad y tranquilidad en la elaboración del juego.
“Ustedes saben lo que significa Paredes para nosotros. Tanto él como Aranda nos dan esa pausa que necesitamos”, sostuvo.
No obstante, evitó utilizar sus ausencias como justificación de la derrota y aseguró que el plantel cuenta con futbolistas capaces de ofrecer un mejor rendimiento.
Sobre la recuperación del capitán, indicó que seguirán de cerca su evolución y que no pretenden apresurar su regreso.
Además, explicó una de las modificaciones que más llamó la atención durante el partido: el ingreso de Enner Valencia por Miguel Merentiel.
“Buscamos tener más presencia en el área y en el juego aéreo”, señaló el entrenador sobre esa decisión táctica.
Arruabarrena también reconoció que Boca tuvo dificultades para superar la presión del conjunto brasileño y que, en varios pasajes, sus jugadores corrieron demasiado sin conseguir resultados.
Boca espera la confirmación de la sede para la revancha
La definición de la semifinal todavía presenta una particularidad: la sede del partido de vuelta no estaba confirmada al momento de las declaraciones.
Vasco da Gama propuso disputar el encuentro en el Maracaná, debido a la inhabilitación de su estadio, aunque la decisión definitiva depende de la Conmebol.
“Tantas vueltas que han dado, ya no sé dónde vamos a jugar. Jugaríamos el martes, pero jugaríamos en Brasil, Paraguay, Barranquilla o donde sea”, expresó Arruabarrena.
Mientras espera esa resolución, Boca deberá afrontar primero su compromiso ante Talleres, por el torneo local.
El entrenador adelantó que intentará utilizar la mejor formación disponible, pese al desgaste acumulado y a las dificultades que atraviesa el equipo en la zona del mediocampo.
“Contra Talleres trataré de poner lo mejor. Tal vez en la zona media estamos con lo justo, pero vamos a tratar de poner lo mejor”, indicó.
Con la derrota por la mínima diferencia, Boca necesita ganar por al menos un gol para mantener sus posibilidades de clasificación: una victoria por un tanto llevaría la serie a una definición por penales, mientras que un triunfo por dos o más goles le permitiría avanzar directamente a la final.
El Xeneize deberá mejorar su funcionamiento y aprovechar sus oportunidades si pretende revertir la historia fuera de casa.






