El caso de Mabel, la mujer de 62 años que se convirtió en mamá por primera vez en Argentina, generó repercusión en todo el país y abrió múltiples interrogantes sobre los alcances de la medicina reproductiva.
Para explicar cómo puede lograrse un embarazo a esa edad y cuáles son los riesgos involucrados, el Dr. Martín Rotella, especialista en fecundación y medicina reproductiva, dialogó con A Primera Hora por LV11.
El profesional comenzó explicando que, una vez atravesada la menopausia, los ovarios dejan de producir ovocitos propios. Sin embargo, el útero puede ser preparado hormonalmente para recibir un embrión.
“Se puede lograr un embarazo estimulando con hormonas el endometrio para que ese endometrio crezca, ya que es ahí donde uno debe transferir un embrión”, detalló.
Cómo se logra un embarazo después de la menopausia
Rotella explicó que existen dos posibilidades principales.
Por un lado, una mujer puede utilizar óvulos propios que hayan sido congelados años antes. La otra alternativa es recurrir a la ovodonación, como ocurrió en este caso.
Esos óvulos se fecundan en laboratorio con espermatozoides de la pareja o provenientes de un banco. Una vez formado el embrión, el endometrio de la paciente se prepara mediante hormonas y posteriormente se realiza la transferencia embrionaria.
“Una vez formado ese embrioncito, se prepara el endometrio con diferentes esquemas de hormonas y, en un día determinado del ciclo, se transfiere con guía ecográfica y un catéter muy delicado adentro del útero”, explicó.
Después comienza la espera para determinar si el embrión consigue implantarse y el embarazo continúa normalmente.
Qué riesgos existen después de los 60 años
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el riesgo de transitar un embarazo a una edad avanzada.
Rotella remarcó que cada paciente debe evaluarse individualmente y diferenció entre edad cronológica y edad biológica.
La edad cronológica corresponde simplemente a los años transcurridos desde el nacimiento. La biológica, en cambio, está relacionada con el estado general del organismo y puede verse influenciada por la alimentación, la actividad física, el tabaquismo, el consumo de alcohol y otros hábitos.
“Hay gente que, en base a sus estilos de vida, vive tan bien, se alimenta tan bien, hace deporte y se suplementa, que tiene una edad biológica mucho menor que su edad cronológica”, explicó.
Sin embargo, advirtió que estadísticamente los embarazos en edades extremas presentan mayor incidencia de complicaciones obstétricas.
Entre ellas mencionó restricción del crecimiento intrauterino, parto prematuro, desprendimiento prematuro de placenta e hipertensión inducida por el embarazo.
“El riesgo, obstétricamente hablando, aumenta”, sostuvo.
No obstante, aclaró que no conoce personalmente a Mabel y, por ese motivo, no puede emitir una valoración específica sobre su historia clínica.
“No es una carrera por lograr embarazos a edades extremas”
Rotella puso especial énfasis en evitar que este caso sea interpretado como una invitación generalizada a postergar la maternidad indefinidamente.
“Ayer veía todas estas notas y parecía que era una carrera contra quién lograba el embarazo a edades más extremas”, señaló.
Para el especialista, el verdadero objetivo debe estar puesto en concientizar sobre los efectos de la edad sobre la fertilidad.
“Nuestra carrera es concientizar a nuestras mujeres y a nuestros varones a que quieran ser padres a la edad más joven posible”, sostuvo.
El médico explicó que gran parte de las pacientes que hoy llegan a los centros de reproducción asistida tienen más de 38 años y que comenzar la búsqueda tarde puede dificultar la posibilidad de concretar familias con más de un hijo.
La caída de la natalidad y un problema que preocupa
La entrevista también derivó hacia un fenómeno que excede la medicina reproductiva: la caída de la natalidad.
Rotella señaló que Argentina se encuentra actualmente por debajo de la tasa de recambio poblacional, lo que representa un desafío económico y social a futuro.
Según explicó, décadas atrás las mujeres tenían en promedio más de cinco hijos durante su vida reproductiva, mientras que actualmente esa cifra cayó de manera notable.
“En la década del 50 y del 60 nacían entre 5,5 niños por mujer. Hoy están naciendo alrededor de 1,9 o 2 niños por mujer”, indicó.
El especialista también mencionó el cierre de distintas maternidades privadas en la Ciudad de Buenos Aires como parte de una realidad vinculada con la reducción de los nacimientos.
Nuevas formas de familia y maternidad en soledad
Otro de los temas abordados fue el cambio en las decisiones de vida de las nuevas generaciones.
Cada vez más personas priorizan terminar una carrera universitaria, consolidarse laboralmente, conseguir una vivienda o viajar antes de plantearse la posibilidad de tener hijos.
Rotella reconoció que ese fenómeno está modificando profundamente la planificación familiar.
También se refirió al crecimiento de las familias monoparentales por elección, como mujeres que deciden ser madres sin pareja.
Recordó que el Código Civil argentino contempla desde hace años diferentes configuraciones familiares, incluyendo familias monoparentales y familias conformadas por parejas del mismo sexo.
Qué puede hacer una mujer que desea postergar la maternidad
Por último, el especialista insistió en que el cuidado de la salud durante toda la vida puede influir significativamente en las posibilidades de atravesar un embarazo en edades más avanzadas.
“El problema no es solamente a la edad que va a tener ese niño, sino toda la historia para atrás de cómo esa mujer o ese varón se cuidaron”, señaló.
Entre las recomendaciones mencionó alimentación saludable, actividad física, controles médicos y hábitos que favorezcan una longevidad saludable.
También explicó que existen estudios experimentales destinados a analizar la edad biológica, aunque aclaró especialmente que esto no significa que cualquier mujer pueda buscar un embarazo a los 60 años.
“Hay que tomarlo con mucha prudencia. Estos son casos aislados donde cada centro y cada profesional evalúan un caso en particular. Esto no es universal”, concluyó.






