El organigrama del Poder Ejecutivo Nacional sufrió su modificación más profunda en lo que va de la gestión de La Libertad Avanza. A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 571/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, el presidente Javier Milei dispuso la eliminación formal del Ministerio del Interior. La medida constituye el correlato administrativo de una severa crisis política que derivó en el alejamiento de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
A partir de este nuevo esquema jurídico, la totalidad de las funciones de la cartera del Interior quedarán absorbidas bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, ahora conducida por el exministro del área, Diego Santilli. De esta manera, el flamante funcionario aglutinará de manera directa la negociación política territorial, el vínculo con los gobernadores y las estrategias de gestión pública.
Reconfiguración interna y estructura en dos vicejefaturas
La disolución de Interior no suprimirá las competencias operativas del área, sino que las centralizará en una estructura más compacta. Según el decreto presidencial, la Jefatura de Gabinete coordinará sus nuevas obligaciones mediante el diseño de dos vicejefaturas específicas: una encargada puramente de la relación y los giros de fondos hacia las provincias, y otra abocada a la fiscalización de las áreas de comunicación, control regulatorio y otras competencias remanentes.
Esta unificación ministerial busca dotar al Ejecutivo de una conducción política unificada en un momento donde las tensiones parlamentarias y el diálogo con las administraciones provinciales exigen un único canal de resolución.
La jura de Santilli y la salida de Adorni envuelta en sospechas
La reforma de gabinete se aceleró tras el acto protocolar celebrado en la Casa Rosada, donde Javier Milei le tomó juramento a Diego Santilli como jefe de Gabinete y a Fabián Horacio Fernández al frente de la Secretaría de Comunicación y Prensa (Decretos 548/2026 y 551/2026). Los recambios formalizaron el apartamiento de Manuel Adorni, cercado por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito originadas a partir de severas inconsistencias detectadas en sus declaraciones juradas de bienes.
El clima de la ceremonia reflejó las profundas fracturas internas del oficialismo. Pese a encontrarse bajo investigación judicial, Adorni asistió al salón blanco de la casa de gobierno junto a trece mandatarios provinciales. Durante el evento, el exjefe de Gabinete se despidió con efusividad de la primera línea libertaria, pero exhibió una marcada indiferencia hacia la ministra y actual jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, una de las principales impulsoras de su salida del entorno presidencial debido al impacto ético del escándalo corporativo.






