Pablo Cejas, secretario general de APUNSE, el gremio que nuclea a los trabajadores no docentes de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), dialogó este jueves con A Primera Hora, por Radio LV11, y explicó los motivos del paro de actividades que se desarrolla durante este 27 y 28 de agosto.
En diálogo con Nancy Urquiza y Víctor Gauna, Cejas recordó que la medida forma parte de un plan de lucha definido a comienzos de agosto y aseguró que hasta el momento no hubo respuestas que permitan destrabar el conflicto.
“Hoy continuamos el plan de lucha que hemos venido llevando a cabo después de lo dispuesto por nuestro Consejo Directivo el 5 de agosto”, explicó. La primera etapa había contemplado un paro de 24 horas y ahora el esquema continúa con dos jornadas consecutivas de protesta.
“No se ha solucionado absolutamente nada”
Uno de los principales cuestionamientos de APUNSE apunta al financiamiento de las universidades nacionales y a la situación salarial de sus trabajadores.
Cejas sostuvo que, pese a las distintas instancias abiertas durante las últimas semanas, el conflicto permanece sin una solución concreta.
“El reclamo viene siendo el mismo, no se ha solucionado absolutamente nada”, afirmó durante la entrevista en LV11.
El dirigente cuestionó además las sucesivas dilaciones en torno a la aplicación de la normativa de financiamiento universitario y señaló que la discusión, desde la perspectiva gremial, ya no debería pasar por negociar su cumplimiento.
“La ley se cumple, no podemos seguir hablando más de la ley”, enfatizó.
Según explicó, durante la semana pasada se realizó una instancia de conciliación que tampoco permitió acercar posiciones. Cejas afirmó que desde Nación se había planteado un nuevo plazo antes de retomar las conversaciones, algo que desde el sector consideran insuficiente frente a la urgencia de la situación.
La advertencia sobre el funcionamiento de las universidades
El titular de APUNSE también puso el foco en las dificultades cotidianas que atraviesan las instituciones y sus trabajadores.
“Las universidades están trabajando con la voluntad de sus trabajadores. Ya no hay plata para absolutamente nada”, sostuvo.
Sin embargo, inmediatamente aclaró que esa voluntad no alcanza para garantizar indefinidamente el funcionamiento del sistema: “No solo con voluntad la universidad sigue funcionando, necesita el financiamiento adecuado para poder funcionar”.
Dentro del reclamo aparece especialmente la cuestión salarial. Cejas aseguró que la pérdida de poder adquisitivo está teniendo consecuencias directas sobre las familias de los trabajadores no docentes.
“Casi el 100% de las familias de los trabajadores están endeudadas y no pueden pagar sus cuentas. Eligen entre comer y pagar servicios”, señaló.
El dirigente remarcó que las medidas de fuerza también generan preocupación dentro del propio sector porque afectan el normal desarrollo de las actividades universitarias, aunque defendió el derecho de los trabajadores a reclamar por sus salarios y por el sostenimiento de la universidad pública.
El 1 de septiembre, una fecha clave para el conflicto
La atención ahora estará puesta en el próximo 1 de septiembre, cuando está prevista una reunión de paritarias nacionales con representantes docentes y no docentes.
Para APUNSE, esa instancia podría marcar el rumbo de las próximas semanas.
Cejas explicó que el objetivo no será volver a discutir el cumplimiento de la ley, sino avanzar sobre otros aspectos de las condiciones laborales, entre ellos salarios, capacitación y formación profesional de los trabajadores universitarios.
“El primero de septiembre creo que va a ser un día clave”, anticipó.
Luego de esa reunión también está previsto un encuentro del Consejo Directivo a nivel nacional. Si no aparecen respuestas concretas por parte del Gobierno Nacional, podrían definirse nuevas medidas de fuerza.
De esta manera, el paro de este jueves 27 y viernes 28 representa una nueva etapa de un conflicto que continúa abierto y que tendrá en los primeros días de septiembre una instancia decisiva.






