La senadora Patricia Bullrich tomó distancia del comisario mayor Gustavo Gauna, luego de la controversia generada por imágenes que lo mostraron de civil, armado y sin identificación visible durante la marcha frente al Congreso. La legisladora de La Libertad Avanza rechazó tener una relación personal con el jefe de la Dirección de Organizaciones Criminales de la Policía Federal y justificó el accionar de la fuerza durante la manifestación.
"No tengo ningún comisario amigo. Son 30.000 miembros de la Policía Federal", sostuvo Bullrich al ser consultada por imágenes pasadas en las que aparece junto al efectivo. En relación a los incidentes durante la sesión por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la senadora pidió evaluar el contexto del operativo: "Hay que mirar qué les hicieron a los policías para que reaccionaran de esa manera".
Por su parte, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, defendió el procedimiento del jefe policial al explicar que los agentes de brigadas de investigación están autorizados a desempeñarse vestidos de civil. La funcionaria precisó además que la escopeta exhibida por el comisario empleaba munición de estruendo con fines disuasivos y no proyectiles letales.
La actuación de la fuerza de seguridad en las inmediaciones del Parlamento dejó un saldo de manifestantes y efectivos heridos, además de once personas detenidas, lo que reavivó el debate político sobre los protocolos de contención en protestas callejeras.






