Una familia santiagueña recurrió a la Justicia ante el presunto bullying que su hija de 11 años sufriría desde hace cuatro años en un colegio de la ciudad Capital. Según denunció su abogado, Gustavo Cabañas, la situación tuvo un fuerte impacto emocional en la niña, que recibe acompañamiento psicológico y habría atravesado episodios de ansiedad y ataques de pánico. Ante la falta de una solución, sus padres presentaron una acción de amparo.
El caso, según explicó Cabañas en diálogo con Nuevo Diario, se remontaría a 2022, cuando la alumna cursaba los primeros años de la escuela primaria.
De acuerdo con el abogado, la propia niña habría advertido entonces a una docente sobre las situaciones que atravesaba.
“Esto viene del año 2022”, señaló el letrado, quien cuestionó que aquella primera manifestación no hubiera derivado, según sostiene la familia, en una respuesta capaz de frenar el problema.
Burlas y un fuerte impacto emocional
Los padres aseguran que el hostigamiento continuó durante los años siguientes y que en 2024 la situación habría alcanzado un punto crítico.
Según el relato presentado por la familia, las burlas estarían vinculadas con el aspecto físico de la niña y comentarios sobre su orientación sexual.
La menor actualmente cursa sexto grado y, según explicó su representante legal, recibe asistencia psicológica y habría sufrido episodios de ansiedad y ataques de pánico.
Cabañas remarcó además que el problema no se reflejaba necesariamente en su rendimiento académico.
“Lo que lleva por dentro no lo manifiestan las notas”, sostuvo, al señalar que la alumna mantiene un buen desempeño escolar y practica taekwondo.
El impacto habría llegado al punto de afectar directamente su vínculo con la escuela.
“La nena no quiere ir a la institución. No quiere ir a ningún colegio directamente”, manifestó el abogado.
La respuesta que denuncia la familia
Uno de los aspectos más delicados del caso está relacionado con la respuesta que los padres aseguran haber recibido por parte de la institución educativa.
Siempre según la versión transmitida por Cabañas, se les habría planteado la posibilidad de retirar a su hija y también existirían dudas respecto de la renovación de la matrícula para el próximo ciclo lectivo.
“¿Por qué no la sacás y te ahorrás este mal momento?”, habría sido una de las expresiones que, de acuerdo con el abogado, recibieron sus clientes.
La afirmación corresponde a la versión de la familia y de su representante legal. En la información disponible no consta una respuesta de la institución educativa respecto de estos señalamientos.
Presentaron un amparo ante la Justicia
Frente a este escenario, los padres decidieron avanzar por la vía judicial y el martes presentaron una acción de amparo ante el Juzgado Civil Nº 3.
Cabañas explicó que se trata de “una acción constitucional de amparo” impulsada ante la consideración de que “se encuentran comprometidos los derechos fundamentales de una niña”.
La intención de la familia es conseguir una intervención urgente que permita resguardar a la menor y garantizar su continuidad educativa en un entorno libre de hostigamiento.
Para su representante legal, retirar a la alumna del establecimiento no debería constituir la respuesta al problema denunciado.
Mientras la Justicia analiza la presentación, la niña continúa con acompañamiento psicológico y sus padres aguardan una resolución ante una situación que, según sostienen, comenzó hace cuatro años y terminó afectando seriamente su relación con la escuela.






