La creciente caza furtiva de quirquinchos y matacos generó una fuerte señal de alerta en el norte de Santiago del Estero. Ante esta situación, organismos ambientales y fuerzas de seguridad intensificaron los operativos en zonas críticas como Campo Gallo, Monte Quemado y Pampa de los Guanacos, donde la captura y comercialización de fauna silvestre se ha vuelto una práctica persistente.
Uno de los hechos que mayor preocupación causó ocurrió en las últimas horas en Campo Gallo. Allí, las autoridades interceptaron a cuatro personas que transportaban un total de 26 quirquinchos. Este episodio puso de manifiesto el volumen de un mercado negro donde los ejemplares son vendidos ilegalmente por sumas que oscilan entre los 20 y 25 mil pesos.
Un rol clave en el ecosistema
El quirquincho bola (Tolypeutes matacus) es una especie emblemática del monte chaqueño. Especialistas en biodiversidad advierten que su presencia es vital para el equilibrio ambiental, ya que cumple una función esencial en el control de insectos. La presión de la caza, sumada a la pérdida de hábitat, pone en serio riesgo su conservación a largo plazo.
Si bien en algunas comunidades existen prácticas culturales vinculadas históricamente al consumo de estos animales, desde los organismos provinciales fueron tajantes: la captura, transporte y venta de fauna silvestre es un delito penado por ley.
Llamado a la conciencia ciudadana
Las autoridades reforzaron el llamado a la población para que colabore mediante denuncias anónimas y evite la compra de estos animales, alimentando así el circuito ilegal. "Preservar al quirquincho es proteger nuestra propia biodiversidad", señalaron fuentes ligadas a la fiscalización ambiental, quienes confirmaron que los controles en rutas y caminos vecinales del norte provincial serán aún más rigurosos en las próximas semanas.






