Ya está disponible una nueva entrega de “¿Qué pasa aquí?”, el ciclo que continúa recorriendo el interior de Santiago del Estero para conocer aquellas historias de esfuerzo, sueños, solidaridad y pertenencia que permiten descubrir la verdadera identidad de cada comunidad.
Esta vez, el destino fue Beltrán, ciudad ubicada a la vera de la Ruta Nacional 34, cuya historia estuvo estrechamente vinculada con el ferrocarril.
El tren ya no se detiene en su estación, pero la ciudad continúa escribiendo su historia. Y para conocerla, “¿Qué pasa aquí?” puso el foco en su gente.
El recorrido encontró dos historias atravesadas por un mismo elemento: el sentido de comunidad. Por un lado, David, un joven que está próximo a cumplir 18 años y sueña con acceder a sus prótesis. Por otro, el Colegio Juan Francisco Maradona, que celebra 50 años acompañando a generaciones de beltranenses.
David y un sueño que movilizó a Beltrán
David está próximo a cumplir 18 años el 13 de noviembre. Desde los cuatro años no camina y durante prácticamente toda su vida tuvo que aprender a desenvolverse de una manera diferente.
Con el paso del tiempo fue adquiriendo independencia.
Él mismo contó que ese proceso no resultó sencillo en un comienzo, pero encontró en sus amigos, familiares y personas cercanas el impulso necesario para animarse a hacer cada vez más cosas por sus propios medios.
“Al sentir confianza, como que me sentía uno más. En vez de sentirme menos, siempre me sentía más”, expresó.
Actualmente tiene un objetivo muy especial: conseguir las prótesis que le permitan comenzar el proceso para volver a ponerse de pie y caminar.
“Toda una vida”, respondió al explicar cuánto tiempo lleva pensando en ese sueño.
El fútbol, una pasión que adaptó a su manera
Su situación nunca le impidió encontrar una manera propia de disfrutar una de sus grandes pasiones: el fútbol.
David contó que cuando juega abandona su silla de ruedas y se desplaza de rodillas.
“En vez de patear con el pie, le pego con las manos”, explicó.
Lo hace tanto con sus amigos como durante las actividades deportivas y asegura que no solamente se limita al fútbol: cuando debe practicar deportes, intenta adaptarlos a sus posibilidades.
Incluso algo que actualmente realiza con naturalidad, como apoyarse de rodillas sobre su silla de ruedas, requirió un proceso previo.
Al principio, contó, no tenía suficiente fuerza en las piernas. Con ejercicio y actividad física fue desarrollándola hasta alcanzar una mayor autonomía.
Buen alumno y con proyectos para después de la secundaria
La vida de David tampoco termina en el objetivo de las prótesis.
Está atravesando sus últimos pasos por la escuela secundaria y ya piensa en continuar estudiando.
Reconoce que una de sus materias preferidas es matemática y tiene dos posibilidades dando vueltas para su futuro: Arquitectura o Ingeniería Informática.
También destacó especialmente la relación que mantiene con sus compañeros.
“Soy agradecido por el grupo que me ha tocado porque sinceramente son todos muy buenos. Siempre nos apoyamos”, contó.
Una campaña para intentar alcanzar los $7 millones
El sueño de David comenzó a movilizar también a vecinos, familiares y personas cercanas.
Uno de los impulsores de la campaña explicó que conoce al joven prácticamente desde toda su vida: es vecino del barrio y compañero de su hijo.
A partir de distintas conversaciones surgió la posibilidad de comenzar a trabajar para que pudiera acceder a las prótesis.
De acuerdo con lo explicado durante el programa, el presupuesto mencionado ronda los $7 millones.
Las prótesis deben realizarse específicamente de acuerdo con las medidas, necesidades y futura utilización por parte de David, por lo que no se trata simplemente de adquirir un producto ya terminado.
Paralelamente, el joven se encuentra realizando un proceso de rehabilitación y preparación física. Según explicaron durante la entrevista, el trabajo deberá continuar después de acceder a las prótesis para avanzar progresivamente en su adaptación.
Una comunidad detrás de un objetivo
La campaña comenzó mediante aportes económicos y posteriormente fueron apareciendo otras iniciativas.
Familiares y allegados llevan la colecta a eventos, campeonatos y actividades organizadas en diferentes localidades de la zona, buscando que cada colaboración permita acercarse un poco más al monto necesario.
Durante “¿Qué pasa aquí?” se remarcó que, aunque inicialmente hubo una importante respuesta, todavía no se alcanzó la totalidad del dinero necesario.
El objetivo original de David era llegar a su cumpleaños número 18 con las prótesis. Los tiempos administrativos y de rehabilitación llevaron a quienes lo acompañan a reforzar la campaña para intentar avanzar con ese deseo.
Así, un proyecto personal terminó transformándose en un sueño compartido por parte de la comunidad de Beltrán.
El otro gran protagonista: un colegio con medio siglo de historia
El recorrido también permitió detenerse en una institución profundamente vinculada con la identidad de la ciudad.
El Colegio Juan Francisco Maradona cumple 50 años y su aniversario permitió recuperar parte de una historia que atravesó a numerosas generaciones.
La institución comenzó a funcionar en 1976 bajo la denominación de Agrotécnico N° 8.
A partir de 1994, según explicaron durante el recorrido, integrantes del cuerpo docente comenzaron a investigar alternativas para encontrar un nombre con mayor sentido de pertenencia y representación para Beltrán.
La búsqueda condujo hasta la figura del doctor Juan Francisco Maradona.
¿Quién fue Juan Francisco Maradona?
Durante el programa lo recordaron como el primer médico de la zona y una persona estrechamente vinculada con las familias de Beltrán.
No solamente quedó en la memoria local por su actividad profesional, sino también por su predisposición hacia la comunidad y la influencia que tuvo durante su época.
De allí surgió la decisión de que su nombre quedara definitivamente asociado con el establecimiento educativo.
Una imagen especial por los 50 años
Las celebraciones comenzaron desde el inicio del ciclo lectivo con diferentes propuestas que involucraron a la comunidad.
Una de ellas fue un concurso para intervenir el logo institucional, del cual participaron estudiantes.
La propuesta ganadora perteneció a una alumna de quinto año y la nueva imagen será utilizada especialmente durante el año del cincuentenario, incluso en la indumentaria de la institución.
El lema elegido resume buena parte del significado de la celebración: “50 años de historia, educación y futuro”.
Para quienes fueron alumnos y posteriormente regresaron para formar parte de la institución desde otros lugares, el aniversario tiene además una carga profundamente personal.
“Un orgullo, una emoción, un sentido de pertenencia, de identidad. Me siento identificada con este colegio”, expresó una de sus integrantes.
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La esencia de Beltrán está en su gente
La nueva entrega de “¿Qué pasa aquí?” vuelve así a encontrar historias que permiten mirar al interior santiagueño más allá de sus calles y sus paisajes.
Beltrán tiene una estación que recuerda la época en que el ferrocarril acompañaba su crecimiento, pero también tiene jóvenes que proyectan su futuro, vecinos capaces de movilizarse por un sueño e instituciones que llevan medio siglo formando generaciones.
David quiere caminar, terminar sus estudios y continuar una carrera. El Colegio Juan Francisco Maradona mira hacia adelante después de 50 años de historia.
Dos relatos diferentes que terminan encontrándose en un mismo lugar: una comunidad que conserva su memoria mientras continúa construyendo futuro.
La nueva entrega de “¿Qué pasa aquí?” desde Beltrán ya está disponible.






