A poco más de una semana de las elecciones municipales, Sixto “Cucho” Díaz, intendente electo de Quimilí, habló en exclusiva con Actualidad Política de LV11 y anticipó los principales lineamientos de la gestión que comenzará en noviembre.
Díaz obtuvo el 50,33% de los votos y, durante la entrevista, aclaró que la diferencia sobre el Partido Justicialista fue de 610 sufragios.
Para el dirigente del Frente Cívico, el resultado dejó un mensaje concreto de la sociedad quimilense.
“Creo que el pueblo, el ciudadano, ha demostrado que hoy quiere un gobierno cercano, alguien que se preocupe todos los días por las necesidades y no solamente cuando llega una elección”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que uno de sus principales objetivos será recuperar la presencia del Estado municipal en la vida cotidiana de los vecinos.
“Quimilí necesita un cambio profundo”
Consultado sobre si dará continuidad a políticas de la actual administración o buscará modificar el rumbo, Díaz fue contundente.
“Yo creo que necesita un cambio profundo Quimilí”, afirmó.
El intendente electo cuestionó la organización de la gestión saliente y anticipó que buscará establecer una nueva estructura de funcionamiento municipal.
“Hay que empezar a organizarnos, a trabajar y a articular con las instituciones de nuestra ciudad, trabajar con la gente. Vamos a cambiar el formato de gobierno que tiene el actual intendente”, aseguró.
Entre las prioridades mencionó salud, educación, obra pública y servicios municipales, además de la necesidad de gestionar proyectos que generen un impacto concreto en la ciudad.
Según explicó, una de sus preocupaciones inmediatas pasa por preparar a Quimilí ante la temporada de lluvias.
“Estoy muy preocupado con eso, de que yo asumo en noviembre y que ya me agarre con el agua hasta la cabeza”, graficó.
Ya comenzó a gestionar antes de asumir
Díaz confirmó que, pese a que todavía no tomó formalmente el control del municipio, ya comenzó a mantener reuniones con diferentes áreas del Gobierno provincial.
“Consideramos que Quimilí no puede esperar. La gente nos eligió y ya hay que empezar a trabajar”, manifestó.
En ese marco, contó que mantuvo reuniones vinculadas con Arquitectura de la Provincia y que comenzó a recorrer establecimientos educativos para identificar necesidades y elaborar proyectos.
También planteó ante Jefatura de Gabinete la situación del obrador municipal.
Según explicó, el estado de ese espacio resulta especialmente preocupante porque allí se concentra parte del equipamiento necesario para prestar servicios esenciales.
“Tenemos un obrador totalmente destruido y no vamos a poder brindarle los servicios a los quimilenses, los servicios básicos como recolección de basura, atmosférico y camiones hídricos”, señaló.
Preocupación por la transición municipal
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con el traspaso de mando.
Díaz aseguró que todavía no mantuvo un diálogo formal con el intendente saliente y señaló que tampoco recibió documentación oficial sobre el estado de la Municipalidad.
“Todavía nosotros no hemos recibido papeles oficiales. No hemos trabajado todavía con el tema de la transición porque no hemos tenido diálogo con el intendente saliente”, afirmó.
El intendente electo aclaró que no pretende interferir en los últimos meses de la administración actual, pero considera necesario comenzar a intercambiar información.
“Nosotros no queremos intervenir en la gestión de él, la tiene que terminar hasta el 31 de octubre, pero sí le hemos pedido un diálogo por lo menos para ir anticipando lo que se viene”, explicó.
Además, indicó que desde el Concejo Deliberante se avanzó con un proyecto para establecer una transición ordenada, mientras que su espacio también presentó formalmente una nota y conformó un equipo de abogados para trabajar sobre el proceso.
“Es muy preocupante esta situación. La mayoría de las intendencias están trabajando en la transición y han dejado de lado las diferencias, los enojos y los desacuerdos. Aquí en Quimilí no está pasando eso”, lamentó.
El gabinete y las primeras áreas definidas
Díaz también reveló que tiene prácticamente delineado el equipo que lo acompañará desde noviembre, aunque todavía no dará a conocer los nombres.
Explicó que ya tiene definidos los perfiles para cuatro áreas consideradas centrales: Gobierno, Obras Públicas, Economía y Desarrollo Social.
La intención, señaló, es presentar públicamente a los integrantes del gabinete aproximadamente una o dos semanas antes de asumir.
También adelantó que mantuvo conversaciones con autoridades de Los Juríes y Bandera con la intención de construir una agenda común entre ciudades vecinas.
“La idea es articular entre las ciudades vecinas y también armar una mesa de diálogo entre los intendentes que estamos aquí cerca”, explicó.
El campo, los comercios y el desarrollo de Quimilí
El intendente electo destacó además el perfil productivo de la ciudad y anticipó que buscará establecer un vínculo permanente con el sector agropecuario.
“Quimilí es una ciudad agrícola ganadera”, remarcó.
Díaz valoró el crecimiento generado por la actividad privada y la llegada de empresas provenientes de otras provincias, aunque consideró que ahora debe existir un mayor acompañamiento estatal.
Por ese motivo, proyecta generar mesas de diálogo con productores, comerciantes, la Sociedad Rural, asociaciones civiles, iglesias y diferentes instituciones.
“La idea es cerrar esa grieta que siempre hay en la ciudad y tirar todos para un mismo lado”, expresó.
“Soy el intendente más joven de la provincia”
Durante la entrevista, Díaz también repasó su trayectoria política, que comenzó hace aproximadamente 13 años.
Recordó su paso como secretario de Cultura, Deportes y Educación, su función como concejal y vicepresidente del Concejo Deliberante y posteriormente su experiencia como comisionado de Pozo del Toba.
Ahora, destacó el significado personal de regresar a gobernar la ciudad donde nació y creció.
“Para mí es un orgullo también ser hoy el intendente más joven de la provincia y el intendente más joven que ha tenido la ciudad de Quimilí”, expresó.
Y agregó: “Queremos demostrar que aquí tienen un joven que tiene mucha energía, muchas ganas y que tiene experiencia en lo que es la gestión”.
La ciudad que imagina para los próximos años
Hacia el final de la entrevista, el intendente electo explicó cuál será el parámetro con el que espera medir su gestión.
Su objetivo, sostuvo, es conseguir una transformación que no se limite solamente a la infraestructura, sino que también involucre a los propios vecinos.
“Yo quiero que Quimilí cambie, una ciudad limpia, crecimiento en obra pública y también en la cultura”, afirmó.
Díaz planteó que será necesario concientizar a la población sobre el cuidado de los espacios públicos y generar nuevas oportunidades para evitar que los jóvenes deban marcharse de la ciudad.
“Quiero la transformación para Quimilí, que sea una ciudad ordenada, con trabajo, con futuro; que los jóvenes no se tengan que ir a otro lado a estudiar, apoyar al productor, al comerciante y generar oportunidades aquí”, señaló.
Finalmente, resumió uno de los conceptos con los que pretende comenzar su administración: “Que sea un municipio a puertas abiertas, donde el vecino pueda venir, que lo atiendan y donde haya gestiones juntos”.






