Quimsa inició con el pie derecho su camino en los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet al derrotar contundentemente a Instituto de Córdoba por 85 a 59. En un Estadio Ciudad que vibró con el aliento de su gente, el conjunto dirigido por Leandro Ramella sacó provecho de su efectividad perimetral y una rotación profunda para anular las variantes de la visita y sentenciar el pleito mucho antes del bocinazo final.
El dominio táctico de la Fusión
En el amanecer del encuentro, el conjunto cordobés intentó imponer condiciones mediante la movilidad de Gastón Whelan y Monacchi. Sin embargo, la respuesta local no tardó en llegar de la mano de Leonardo Lema —goleador de la noche con 21 puntos— y los aciertos a larga distancia de Ruesga, quien con un triple sobre la chicharra cerró el primer parcial 19-15 a favor de los santiagueños.
Un quiebre definitivo antes del descanso
El segundo cuarto marcó el rumbo definitivo del partido. Mientras que Instituto entró en una pronunciada laguna ofensiva, Quimsa aceleró el ritmo con las conducciones de Diego Figueredo y la potencia de Meyinsse en la pintura. Una volcada espectacular de Lema terminó de inclinar la balanza psicológica, permitiendo que la Fusión se retire al descanso largo con una ventaja tranquilizadora de 41 a 22.
Control total y rotación del plantel
En el complemento, la diferencia no paró de crecer. Pese a los intentos aislados de Whelan, el goleo repartido entre Brandon Robinson y un Figueredo implacable desde el perímetro neutralizaron cualquier intento de reacción. Con el tablero marcando un 68-40 de cara al último periodo, ambos entrenadores optaron por dar minutos a los juveniles, destacándose el aporte de Diego Collomb con 12 tantos para el dueño de casa.






