En una entrevista sobre el rumbo macroeconómico argentino, Martín Tobal, director de Análisis de Riesgos Macrofinancieros del Banco de México, desestimó los reclamos que solicitan aflojar el rigor monetario para dinamizar la actividad. Según el especialista, la inflación en Argentina todavía responde de forma prioritaria a la falta de confianza en la continuidad de las reglas de juego y no a una presión sobre la demanda agregada: "No está claro que una política monetaria más relajada implique una mejora de los salarios reales; estamos lejos de una tensión entre actividad e inflación", sostuvo a título personal.
Respecto al contexto electoral y la coordinación de expectativas, el doctor en Economía enfatizó que el anclaje del programa requiere instituciones previsibles por sobre acuerdos de precios o salarios. En ese sentido, señaló que resulta clave consolidar señales claras de cara a los próximos años: "El Gobierno debe ser cada vez más previsible acerca de qué deberíamos esperar en un segundo mandato", al tiempo que advirtió que la transición económica conlleva costos inevitables de duración variable en el empleo y la producción.
En cuanto al sistema bancario, Tobal descartó un riesgo de crisis financiera, aunque ponderó el incremento registrado en los niveles de morosidad tras el cambio de régimen económico. De acuerdo con su visión, el foco debe concentrarse en evitar que las entidades adopten una postura excesivamente defensiva que termine cortando el crédito a familias y empresas: "El único camino es la paciencia; los procesos desinflacionarios son largos y construir confianza lleva tiempo", concluyó.






