Santiago Muzio presentó su renuncia como director de la Casa Argentina en París, tras afrontar meses de duros cuestionamientos por presuntas expulsiones de residentes, la retirada de una placa conmemorativa de la dictadura y la realización de actividades vinculadas a la extrema derecha europea. Fuentes oficiales ratificaron la salida del abogado designado en 2024 por la gestión de Javier Milei y confirmaron que su reemplazante en la residencia de la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP) será el jurista y académico Alfredo Mario Soto.
La gestión del funcionario saliente acumuló crecientes tensiones con la comunidad universitaria, llevando incluso al alcalde de París a solicitar al Ministerio de Exteriores de Francia una investigación sobre su administración. Entre los hechos de mayor reproche institucional figuraron la eliminación de una insignia colocada en memoria de las víctimas del terrorismo de Estado, las denuncias por faltas a la libertad de expresión formuladas por los residentes y la cesión de las instalaciones a espacios políticos internacionales, en presunta violación a los reglamentos que prohíben fines partidarios dentro del predio.
Ante este escenario, la administración nacional dispuso la designación de Alfredo Mario Soto, doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales, vicerrector académico y docente universitario. El nuevo titular cuenta con el antecedente directo de haber residido en la Casa Argentina, sumado al dominio fluido del idioma francés, aspectos calificados como clave por el Ejecutivo para restablecer las relaciones institucionales con la administración de la CIUP y el resto de las delegaciones internacionales.






