Un nuevo escándalo internacional con matices xenófobos y delictivos involucra de manera directa a un ciudadano oriundo de Santiago del Estero en territorio brasileño. Las autoridades de la Policía Militar del Estado de Minas Gerais confirmaron la detención efectiva del arquitecto argentino Eduardo Ignacio Murias, quien se encontraba desarrollando actividades turísticas en la región y terminó tras las rejas tras ser descubierto in fraganti cometiendo actos de discriminación y hostigamiento contra un menor de edad.
El lamentable suceso ocurrió el pasado domingo a bordo del tren María Fumaça, una tradicional formación ferroviaria de paseos recreativos que conecta las localidades de São João del-Rei y Tiradentes. De acuerdo a las actas policiales, los vagones del transporte se encontraban colmados de familias que disfrutaban de la jornada, entre las que se ubicaba una ciudadana carioca que celebraba su cumpleaños en compañía de su hijo de 7 años y el resto de su grupo familiar.
El descubrimiento y la requisa del teléfono
La maniobra del profesional santiagueño fue detectada gracias al rápido accionar de los propios pasajeros del convoy:
La alerta de los testigos: Un pasajero ubicado en los asientos posteriores de la familia observó cómo Murias, situado justo enfrente, apuntaba de forma reiterada con la cámara de su teléfono celular hacia el rostro y cuerpo del niño de 7 años, alertando de inmediato a la madre del menor.
La confrontación: Ante la grave acusación, la progenitora increpó al individuo en pleno viaje. Acorralado por la presión de los presentes, el arquitecto accedió de forma voluntaria a desbloquear la pantalla del dispositivo móvil para exhibir las últimas acciones realizadas.
El hallazgo de los mensajes: Al revisar la galería de imágenes y los servicios de mensajería instantánea abiertos, los familiares constataron no solo la existencia de los retratos no autorizados del nene, sino un intercambio de mensajes de texto de tenor aberrante, donde el imputado hacía alusión explícita a la tez del menor y manifestaba intenciones de "traerlo a la Argentina en condición de esclavo".
Estatuto del Menor y Ley de Racismo en Brasil
La legislación del vecino país es severamente estricta en lo que refiere a delitos de injuria racial y desprotección de las infancias, tipificando estas conductas con penas de prisión efectiva que no contemplan la eximición de prisión bajo fianza de manera simple para ciudadanos extranjeros.
El circuito institucional y judicial implementado tras el escándalo en las vías férreas se desarrolló bajo el siguiente protocolo de flagrancia:
Las autoridades de la delegación diplomática manifestaron su preocupación ante la reiteración de conductas de esta índole. Las estadísticas del consulado reflejan que, en lo que va del año 2026, ya son tres los ciudadanos argentinos procesados penalmente por violar las leyes de discriminación en Brasil, sumándose este caso a la detención de otras personas en boliches de Río de Janeiro, lo que obliga a la revisión de las pautas de conducta y las severas penas que impone la justicia brasileña frente al racismo.






