Ricardo Montenegro, director de Gestión Pública de Santiago del Estero, participó este viernes de El Debate de Actualidad Política por Radio LV11, donde realizó un crítico diagnóstico de la situación económica argentina y planteó la necesidad de comenzar a construir una alternativa política de cara a 2027.
Durante la mesa que compartió con el defensor del Pueblo Luis Ger y la concejal capitalina Gabriela Ortiz, Montenegro puso especial énfasis en el endeudamiento de las familias, las elevadas tasas de interés, la caída de la actividad económica y el predominio que, según su análisis, adquirió el sector financiero.
Pero también llevó la discusión hacia el escenario político que viene.
“El modelo político y económico del Gobierno nacional está completamente acabado”, afirmó Montenegro, quien advirtió que la oposición deberá asumir una fuerte responsabilidad para ofrecer una alternativa concreta a la sociedad.
“La mora es parte del esquema económico”
Uno de los primeros temas abordados durante El Debate fue el creciente endeudamiento de los argentinos.
Montenegro consideró que el aumento de la morosidad no puede analizarse como un fenómeno aislado y vinculó la situación con la desregulación financiera.
“La mora no es un problema, es parte del esquema económico que plantea el Gobierno al desregular las tasas de interés del sector financiero”, sostuvo.
El funcionario cuestionó especialmente las diferencias entre las tasas que reciben quienes depositan sus ahorros y aquellas que terminan pagando los consumidores cuando recurren al crédito o refinancian sus deudas.
“Cuando vas a refinanciar una tarjeta, los valores rondan el 700%”, señaló al describir el problema.
Según Montenegro, esto genera un círculo difícil de romper para las familias.
“Ya no estamos pagando el capital que hemos pedido prestado, sino que estamos pagando los intereses de los intereses de los intereses”, graficó.
También cuestionó que pequeños préstamos puedan terminar convirtiéndose en compromisos financieros varias veces superiores al monto originalmente solicitado.
Montenegro pidió regular el mercado financiero
Frente a ese panorama, el director de Gestión Pública consideró necesaria una mayor regulación y transparencia sobre las condiciones en las que se otorgan créditos.
“Es fundamental que se regule el mercado financiero, que se sepa efectivamente con claridad cuáles son las tasas reales”, expresó.
Montenegro aclaró que, desde su perspectiva, una eventual solución tampoco debería significar que el Estado termine absorbiendo las consecuencias de decisiones irresponsables tomadas por entidades financieras.
Para el funcionario, la discusión debe incluir responsabilidades tanto de quienes ofrecen financiamiento como de quienes intervienen en ese mercado.
Además, recordó como antecedente una decisión adoptada en Santiago del Estero respecto de mutuales y cooperativas que realizaban débitos sobre los ingresos de trabajadores de la administración pública.
“La sociedad argentina ha implosionado”
En otro tramo del debate, Montenegro dejó una de sus definiciones más contundentes al analizar por qué la crisis económica todavía no se tradujo, desde su mirada, en una reacción social de otras épocas.
“Creo que hoy la sociedad argentina no explota, sino que la sociedad argentina ha implosionado”, manifestó.
Relacionó esa situación con el endeudamiento, los problemas que atraviesan jubilados y las dificultades de distintos sectores para obtener respuestas a sus necesidades.
Sin embargo, advirtió que el descontento por sí solo no garantiza un cambio político.
Incluso sostuvo que, si las elecciones presidenciales se realizaran actualmente, el oficialismo nacional todavía tendría posibilidades electorales.
Por eso reclamó “la máxima responsabilidad de todos los dirigentes que creen que otro país es posible y otro país es necesario”.
“Hay una obligación histórica”
Consultado sobre si existe voluntad dentro de la dirigencia para revisar errores y construir una propuesta diferente, Montenegro fue más allá.
“Más que voluntad, hoy hay una obligación histórica”, afirmó.
Para el funcionario, esa construcción debe tener una definición económica concreta y no limitarse únicamente a reunir fuerzas para competir electoralmente.
“Reunir a todos en una mesa, pero con el objetivo de tener un plan claro y concreto; explicar cómo vamos a sacar a este país adelante con el trabajo y la producción como ejes centrales, no solamente con la especulación financiera”, planteó.
Montenegro también consideró necesario definir qué utilización tendrá la generación de divisas provenientes de sectores estratégicos como la minería, la energía y el agro, de manera que sus beneficios alcancen al conjunto de la sociedad.
La autocrítica por la experiencia de 2019
Uno de los puntos que diferenció la intervención de Montenegro fue su llamado a aprender de experiencias políticas anteriores.
El director de Gestión Pública consideró que no alcanza con conformar una coalición cuyo único objetivo sea ganar una elección.
“No cometer el error que hemos cometido en 2019 de armar un frente solo para ganar elecciones que después no ha podido gobernar”, expresó.
Su planteo fue que una eventual alternativa hacia 2027 debería llegar a las elecciones con acuerdos previos sobre qué modelo productivo, económico y político pretende implementar.
Por eso insistió en que esas respuestas deben comenzar a construirse y explicarse con anticipación.
Santiago del Estero como referencia
Al igual que los otros integrantes de la mesa, Montenegro puso sobre la discusión nacional la experiencia política santiagueña.
“El modelo de Santiago del Estero se tiene que replicar a nivel nacional”, sostuvo.
Para el funcionario, una de las claves está en la capacidad de reunir sectores de diferentes procedencias alrededor de objetivos comunes y de un programa de gobierno.
También destacó los resultados obtenidos por el Frente Cívico en las recientes elecciones municipales y los interpretó como una ratificación de un modelo diferente al propuesto por el Gobierno nacional.
En ese sentido, Montenegro consideró que la política debe explicar a los ciudadanos cuestiones concretas que impactan sobre su vida cotidiana: el costo de los servicios, el endeudamiento, la falta de obra pública, las dificultades de la industria y la pérdida de capacidad de consumo.
El rol de Gerardo Zamora en la construcción nacional
Montenegro también destacó el papel que viene desempeñando el senador nacional Gerardo Zamora y recordó posiciones adoptadas por el dirigente santiagueño en discusiones anteriores dentro del espacio nacional.
Más allá de una eventual candidatura, sostuvo que el punto central pasa por la capacidad de participar en la construcción de una propuesta.
“Más allá de candidaturas o no, sino de cómo se construye esa solución para el país que queremos, el país que necesitamos y el país que deseamos todos los argentinos”, manifestó.
Según Montenegro, ese proyecto debe comenzar a explicarse desde ahora para llegar a 2027 como una opción consolidada.
Trabajo y producción frente a especulación financiera
Hacia el cierre de su participación, Montenegro volvió sobre el punto que atravesó buena parte de sus intervenciones: la necesidad de modificar las prioridades económicas.
Cuestionó un esquema que, desde su análisis, favorece las inversiones financieras de corto plazo y dificulta la llegada de capitales destinados a actividades productivas.
También se refirió al estado de las rutas nacionales y rechazó la idea de que el Estado pueda retirarse de áreas que considera estratégicas para el desarrollo económico.
“El Estado no se puede retirar de una cuestión estratégica como la logística del país”, afirmó.
Para Montenegro, la salida requiere recuperar al trabajo y la producción como motores centrales de la economía, definir el destino de los recursos generados por los sectores estratégicos y alcanzar acuerdos políticos que puedan sostenerse más allá de una elección.
Su conclusión dejó planteado el desafío que, a su entender, deberá afrontar la dirigencia durante los próximos meses: construir una alternativa nacional con un programa definido y mostrarle a la sociedad cómo pretende resolver los problemas económicos que hoy atraviesan millones de argentinos.






