La Embajada de la Federación de Rusia en Argentina difundió un comunicado del Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR) en el que denunció la existencia de un supuesto plan destinado a vincular a Moscú con organizaciones dedicadas al narcotráfico y el crimen organizado en América Latina.
Según la versión difundida por el organismo ruso, servicios especiales de un país occidental, en coordinación con fuerzas ucranianas, estarían preparando una operación de desinformación para acusar a Rusia de suministrar ilegalmente armamento a carteles que operan en Venezuela, Colombia y México.
La acusación forma parte de la posición oficial expresada por Moscú y, de acuerdo con el material divulgado, tendría como objetivo deteriorar las relaciones que Rusia mantiene con distintos gobiernos latinoamericanos.
La denuncia sobre armas rusas
Uno de los puntos centrales del comunicado está relacionado con armamento de fabricación rusa.
El SVR sostiene que se estaría trasladando hacia América Latina material bélico ruso que habría sido incautado por las fuerzas ucranianas durante el conflicto en Europa del Este.
De acuerdo con la denuncia, ese armamento sería utilizado posteriormente para construir pruebas que intenten relacionar a integrantes de las Fuerzas Armadas rusas con organizaciones criminales latinoamericanas.
La inteligencia rusa también aseguró que se prepararían grabaciones, videos y documentación presuntamente falsa con el propósito de simular operaciones de compraventa o entrega de armas.
Desde Moscú consideran que una maniobra de estas características buscaría instalar internacionalmente la versión de que Rusia abastece de manera clandestina a grupos vinculados con el narcotráfico.
Rusia apunta contra una supuesta “guerra de información”
En el comunicado difundido por la Embajada rusa en Argentina se afirma además que la presunta operación tendría una finalidad geopolítica: debilitar los vínculos entre Moscú y los países de América Latina.
Según la postura rusa, el objetivo sería generar presión sobre los gobiernos de la región para que adopten posiciones más cercanas a las sanciones y políticas impulsadas por países occidentales contra la Federación de Rusia.
El documento incluso compara la supuesta maniobra con otros episodios históricos y recientes que Moscú califica como operaciones de propaganda, entre ellos los acontecimientos de Bucha en 2022 y la provocación de Gleiwitz de 1939.
Finalmente, la representación rusa cuestionó lo que considera una estrategia de desinformación de sus adversarios y expresó su confianza en que los países latinoamericanos no se dejarán influir por este tipo de acciones.
Por el momento, lo difundido corresponde a una denuncia formulada por el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia y reproducida por su representación diplomática en Argentina.






