La prevención de las caries comienza mucho antes de sentarse en el sillón del odontólogo. Los hábitos alimentarios, la frecuencia del cepillado y el uso del hilo dental son fundamentales para mantener una boca saludable. Así lo explicó la odontóloga Antonella Gavicola, quien visitó este jueves los estudios de Radio LV11 y estrenó su columna de salud bucal en el programa ADN de Radio.
Durante su primera participación, la profesional compartió recomendaciones prácticas para niños y adultos, respondió preguntas sobre la higiene cotidiana y explicó por qué algunas costumbres que parecen inofensivas pueden favorecer la aparición de problemas dentales.
La especialista propuso comenzar por la odontología preventiva, es decir, las acciones que permiten evitar enfermedades antes de que sea necesario realizar tratamientos restaurativos.
En ese sentido, destacó una idea que considera fundamental: el futuro de la odontología no consiste únicamente en perfeccionar las restauraciones, sino también en evitar que las lesiones se produzcan.
Para lograrlo, señaló que es necesario prestar atención a dos aspectos que están presentes en todos los hogares: la alimentación y la limpieza de los dientes.
Las caries no dependen solamente del cepillado: qué papel cumple la alimentación
Uno de los primeros conceptos que desarrolló Gavicola estuvo relacionado con la aparición de las caries y su vínculo con los hábitos cotidianos.
La odontóloga explicó que se trata de una enfermedad multifactorial en la que intervienen la presencia de bacterias, el consumo de azúcares, las condiciones de la boca y las prácticas de higiene.
“Queremos evitar caries, empecemos por la casa, empecemos por el cepillado y por la dieta”, expresó.
En particular, advirtió que el problema no se limita al consumo de golosinas, ya que también existen azúcares y carbohidratos fermentables presentes en numerosos productos de consumo habitual.
Entre los ejemplos mencionó las galletitas, algunas comidas elaboradas con harinas, las gaseosas y las aguas saborizadas que contienen azúcar.
Sobre estas últimas, explicó que muchas personas las consideran equivalentes al agua, cuando en realidad algunas variedades contienen cantidades importantes de azúcar.
Sin embargo, la profesional aclaró que la prevención no significa eliminar necesariamente todos estos alimentos, sino controlar la frecuencia con la que se consumen.
“Yo siempre digo: hay que controlar los momentos de azúcares”, sostuvo.
Según explicó, consumir alimentos o bebidas azucaradas repetidamente a lo largo del día puede mantener condiciones favorables para el desarrollo de caries.
Por eso recomendó prestar especial atención a las ingestas entre comidas y organizar mejor los horarios de alimentación.
También destacó la importancia de trabajar de manera conjunta con nutricionistas, pediatras y otros profesionales cuando las necesidades de cada paciente lo requieran.
La odontóloga se refirió además al consumo de frutas y aclaró que, aunque contienen azúcares naturales, aportan fibra y otros nutrientes beneficiosos, por lo que son una alternativa más saludable que numerosos productos ultraprocesados.
De todas maneras, recordó que una alimentación equilibrada debe acompañarse de una higiene bucal adecuada.
Cuántas veces hay que cepillarse los dientes y por qué es tan importante el hilo dental
Otro de los temas centrales de la entrevista fue la frecuencia del cepillado.
Gavícola recomendó cepillarse los dientes entre dos y tres veces al día, prestando especial atención a la limpieza después del desayuno y, fundamentalmente, antes de acostarse.
La profesional explicó que muchas personas acostumbran higienizarse apenas se levantan, pero luego desayunan y continúan con sus actividades sin volver a cepillarse.
Por eso, sugirió incorporar la limpieza después de esa primera comida, sin dejar de considerar las preferencias y necesidades individuales.
En cuanto al cepillado nocturno, fue especialmente enfática.
“El más importante es el de la noche”, remarcó.
La odontóloga explicó que durante el sueño disminuye la producción de saliva, uno de los mecanismos naturales de protección de la boca.
En esas condiciones, la acumulación de placa bacteriana puede favorecer el desarrollo de problemas dentales si no existe una higiene adecuada.
También recordó que cada cepillado debe durar aproximadamente dos minutos.
Para ayudar a los más pequeños a incorporar ese tiempo, compartió un recurso sencillo: cantar varias veces la canción del cumpleaños feliz mientras se cepillan.
Respecto de la pasta dental, recomendó utilizar productos con flúor y señaló que la concentración y la cantidad deben adecuarse a la edad y las necesidades de cada paciente.
Durante la conversación mencionó concentraciones de 1.450 partes por millón (ppm) de flúor para adultos y 1.100 ppm para niños, aunque aclaró que la elección del producto y la cantidad utilizada deben evaluarse en la consulta odontológica.
Otro hábito al que dedicó especial atención fue el uso del hilo dental.
La especialista explicó que el cepillo no consigue limpiar completamente las superficies donde dos dientes están en contacto, por lo que pueden acumularse restos de alimentos y placa bacteriana.
Esa acumulación favorece la aparición de caries interdentales, inflamación de las encías y problemas de mal aliento.
Por ese motivo, aconsejó incorporar el hilo dental al menos una vez por día, preferentemente durante la higiene nocturna.
También señaló que la limpieza entre los dientes es importante desde la infancia, cuando comienzan a establecerse contactos entre las piezas dentarias, siempre con ayuda de un adulto.
Finalmente, la odontóloga explicó que la frecuencia de los controles profesionales depende del riesgo de caries de cada persona.
En pacientes con buena salud bucal, los controles pueden programarse cada seis meses o según la evaluación del odontólogo. En cambio, quienes presentan lesiones frecuentes u otros factores de riesgo pueden necesitar visitas más cercanas.
“Yo te voy a arreglar la caries, la lesión puntual, pero si no trato la enfermedad...”, expresó, al destacar que reparar un diente no resuelve por sí solo los hábitos que originaron el problema.
De esta manera, Gavícola dejó en claro que la salud bucal no depende únicamente de los tratamientos realizados en el consultorio, sino de las decisiones que se toman diariamente en casa.
La profesional continuará participando de ADN de Radio con una columna semanal dedicada a la odontología y adelantó que en próximas emisiones abordará otros temas, entre ellos la ortodoncia, la respiración y su relación con el desarrollo bucal.






