Néstor Medina, director del Centro Provincial de Abordaje Integral de Salud Mental, dialogó con Actualidad Política por Radio LV11 sobre la preocupación que genera la problemática del suicidio en la Argentina. Durante la entrevista puso el foco en la prevención y dejó un mensaje central: hablar, escuchar sin juzgar, acompañar y recurrir oportunamente a profesionales de la salud mental puede resultar fundamental.
La entrevista partió de cifras sobre mortalidad por suicidio mencionadas durante el programa y del impacto que la problemática tiene especialmente entre los jóvenes. Ante este escenario, Medina consideró que se trata de una situación que requiere atención y compromiso colectivo.
Sin reducir el suicidio a una explicación única, el profesional fue enfático en un punto.
“No hay una causa puntual, sino que es multicausal. Es el efecto de varias situaciones por las que atraviesan las personas”, explicó.
En ese contexto, Medina mencionó factores económicos, sociales y sanitarios entre las distintas circunstancias que pueden incidir en el bienestar de una persona. También cuestionó las políticas nacionales en materia de salud mental y expresó su preocupación por el debate en torno a eventuales cambios normativos, apreciaciones que realizó desde su rol al frente del organismo provincial.
“El suicidio se puede prevenir”
Medina remarcó que, pese a la gravedad del escenario, el mensaje no debe centrarse únicamente en las cifras ni generar desesperanza.
“Lo que nos tiene que comprometer a todos es que el suicidio se puede prevenir. Este es el principal mensaje que tenemos que poder dar a la audiencia”, sostuvo.
Para el funcionario, la prevención no depende exclusivamente de los profesionales. Las familias, amigos, compañeros y el entorno cercano pueden cumplir un papel importante al detectar cambios de comportamiento y abrir espacios de conversación.
Señaló que situaciones persistentes de angustia, ansiedad, aislamiento o cambios llamativos en el estado de ánimo pueden justificar acercarse a la persona, escucharla y facilitar el acceso a una consulta profesional.
¿Preguntar puede “darle la idea” a una persona?
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con un temor frecuente: pensar que hablar directamente sobre suicidio puede inducir a alguien a hacerlo.
Medina rechazó esa idea y sostuvo que preguntar de manera cuidadosa puede ayudar a conocer lo que la persona está atravesando y facilitar la búsqueda de ayuda.
“Hablar de suicidio es lo que debemos hacer. Debemos hablar porque hablar salva vidas”, afirmó.
Más adelante reforzó el concepto: “Si no preguntamos, si no hablamos, es muy difícil que podamos detectarlo”.
La recomendación es hacerlo sin juzgar, sin confrontar y desde una escucha empática, especialmente cuando existen señales que generan preocupación.
Jóvenes, redes sociales y ciberbullying
Consultado sobre las nuevas generaciones, Medina señaló que los jóvenes constituyen uno de los grupos que requiere especial atención, aunque aclaró que la conducta suicida puede presentarse en diferentes etapas de la vida.
También se refirió al impacto que pueden tener las redes sociales.
“Es la nueva modalidad de relacionarse de los jóvenes. Las redes sociales, donde obviamente todo tiene que ser perfecto, y no siempre la vida es tan perfecta como se muestra”, reflexionó.
En ese escenario mencionó particularmente al ciberbullying como una problemática que preocupa entre niños y adolescentes.
A la vez, destacó un cambio que considera positivo: las nuevas generaciones muestran mayor disposición para hablar de salud mental y recurrir a profesionales que generaciones anteriores.
Qué no decirle a alguien que está sufriendo
Medina también cuestionó algunas frases utilizadas habitualmente con la intención de levantar el ánimo, como “poné voluntad” o “tenés todo para ser feliz”.
Para el profesional, esos mensajes pueden minimizar un sufrimiento que desde afuera no siempre resulta visible.
“Muchas veces se escucha ‘¿por qué lo hizo si lo tenía todo?’. Creo que debemos reflexionar sobre eso porque, en realidad, nadie lo tiene todo”, expresó.
Cuando una situación se vuelve difícil de afrontar, insistió, pedir ayuda no debe ser interpretado como una debilidad.
Escuchar sin juzgar
Ante la pregunta concreta de qué hacer si un amigo, un hijo, un compañero de trabajo o un familiar presenta un cambio preocupante, Medina recomendó evitar reproches y juicios.
“Lo que no tenemos que hacer es juzgar o atacar. Lo que tenemos que tratar es de escuchar con empatía, acompañar y brindar apoyo”, explicó.
Si existe preocupación por la seguridad de la persona, aconsejó facilitar una consulta con profesionales de salud mental y no dejar toda la responsabilidad del acompañamiento en manos del círculo cercano.
Medina también señaló que en las consultas de guardia observan una presencia importante de consumos problemáticos de sustancias, además de situaciones económicas, familiares y vinculares. Estas circunstancias pueden coexistir con una crisis, pero remarcó previamente que el suicidio es multicausal y no debe atribuirse de manera simplista a un único problema.
“Hablar y acompañar”
Sobre el final de la entrevista, Medina recordó que el Ministerio de Salud realizó recientemente la segunda Jornada por el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, con la participación del licenciado Ernesto Páez, a quien presentó como coautor de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio.
Según relató, uno de los mensajes centrales de aquella actividad también fue hablar y acompañar.
Por eso, ante una persona que atraviesa una angustia intensa, Medina dejó un primer paso sencillo: no quedarse en soledad con aquello que está ocurriendo.
“Lo más importante es hablarlo con las personas que queremos, con amigos, con familiares, y pedir ayuda profesional”, concluyó.
La entrevista en Actualidad Política por LV11 dejó así una premisa fundamental: la prevención requiere conversación responsable, escucha, acompañamiento y acceso oportuno a los servicios de salud.
Si una persona manifiesta intención de hacerse daño, atraviesa una crisis intensa o existe un riesgo inmediato, es importante acompañarla y buscar asistencia profesional o acudir a una guardia de salud. Ante una emergencia, se puede llamar al 911 o al servicio de emergencias de la localidad.






