A partir de este miércoles dejará de ser gratuita la atención en hospitales públicos nacionales para extranjeros no residentes. La medida, oficializada por el Ministerio de Salud mediante la Resolución 1066/2025, establece un esquema de cobro para las prestaciones habituales y exige la presentación de un seguro de salud internacional o el abono del arancel correspondiente antes de recibir la atención médica.
El nuevo sistema, denominado Procedimiento Operativo para la Atención Sanitaria de Personas Extranjeras, dispone una secuencia que incluye la acreditación de la residencia mediante DNI, la verificación del seguro médico, la facturación previa y, finalmente, la prestación del servicio. Por su parte, los residentes permanentes o aquellos con trámite en curso ante la Dirección Nacional de Migraciones continuarán recibiendo asistencia sin costo mediante acreditación documental.
La normativa ratifica que en casos de emergencia médica o riesgo de vida no se restringirá la asistencia inicial, independientemente de la condición migratoria del paciente. Entre las excepciones a la exigencia de pago previo figuran cuadros de paro cardiorrespiratorio, politraumatismos graves, accidentes cerebrovasculares, emergencias obstétricas y sepsis, entre otras patologías complejas que requieran estabilización inmediata.
La resolución se enmarca en la serie de reformas impulsadas por la administración de Javier Milei en materia migratoria y de uso de recursos públicos, las cuales abarcan desde el arancelamiento universitario para no residentes hasta modificaciones en el régimen de permanencia en el territorio nacional.






