El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta naranja por fuertes vientos para la provincia de Santiago del Estero, advirtiendo sobre la llegada de un frente adverso que provocará ráfagas extremas. De acuerdo con el último informe del organismo oficial, el fenómeno se desarrollará de manera progresiva, esperándose velocidades sostenidas de entre 60 y 80 kilómetros por hora provenientes del sector oeste, con picos de intensidad que podrían superar los 100 km/h en distintos puntos del territorio santiagueño.
Los riesgos asociados y las zonas más afectadas
Las autoridades meteorológicas hicieron especial hincapié en las serias complicaciones que un evento de esta magnitud puede acarrear tanto en áreas urbanas como rurales. Las intensas ráfagas de viento presentan un potencial peligro por la caída de ramas, cables del tendido eléctrico y árboles añejos, así como el desprendimiento o desplazamiento de estructuras livianas y cartelería pública. Asimismo, se advirtió sobre la drástica reducción de la visibilidad en rutas y caminos debido al polvo en suspensión, lo que incrementa notablemente el riesgo para la circulación vial.
Este fenómeno no es exclusivo de la provincia; forma parte de un sistema climático complejo que afecta a gran parte del norte y oeste argentino. Jurisdicciones como Salta, Jujuy, Mendoza, San Juan y La Rioja también se encuentran bajo alertas similares, sumando en varias de ellas la preocupante presencia del viento Zonda. En tanto, las provincias de Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones permanecen bajo alerta amarilla por vientos moderados a fuertes.
Recomendaciones fundamentales para la población
Frente a este adverso panorama, los organismos de Defensa Civil de la provincia y el SMN solicitaron a los ciudadanos extremar las medidas de prevención y evitar salidas innecesarias mientras persistan las condiciones de inestabilidad. Entre las principales recomendaciones difundidas se destacan:
Asegurar o guardar objetos sueltos en patios, balcones y terrazas que puedan ser arrastrados por el viento (macetas, chapas, muebles de exterior).
Evitar circular a pie o en vehículos por debajo de arbolados densos, andamios o estructuras edilicias inestables.
Conducir con extrema precaución, manteniendo una distancia prudencial entre vehículos y utilizando las luces bajas encendidas en caso de visibilidad reducida.
Mantenerse permanentemente informado a través de los reportes oficiales y de las alertas tempranas de las autoridades locales.






