El invierno santiagueño exhibe por estas horas una fisonomía completamente atípica, caracterizada por la pesadez ambiental y la falta de sol. La jornada de este martes transcurre bajo condiciones de marcada inestabilidad en todo el territorio provincial. La mañana comenzó templada pero sumamente pesada, registrando una temperatura mínima de 16°C. Según los datos brindados por las estaciones meteorológicas locales a través de Radio LV11, durante la noche el termómetro se estabilizará cerca de los 19°C, manteniendo una masa de aire cálida para la época pero con el cielo completamente cubierto. La humedad relativa ambiente se sostiene en un elevado 82%, con vientos leves del noreste a 10 kilómetros por hora.
Las precipitaciones continuarán siendo las grandes protagonistas de las próximas horas. El cielo encapotado mantiene activa la probabilidad de lluvias intermitentes y lloviznas aisladas (35% de probabilidad), dejando una sensación húmeda en toda la capital y sus alrededores. La gran pregunta que se hacen los santiagueños es cuándo volverá a salir el sol de forma definitiva. De acuerdo con el pronóstico extendido, el frente húmedo persistirá de manera intermitente durante casi todo el resto de la semana laboral, obligando a los ciudadanos a salir con paraguas y pilotos.
"El frente inestable abandonará la provincia recién hacia el final del fin de semana, dando paso a una masa de aire fría y seca."
Ascenso térmico hacia el viernes y el cambio de viento el fin de semana
Para el miércoles 3 de junio se aguarda la continuidad del ambiente templado e inestable, con una mínima de 16°C y una máxima que llegará a los 23°C, bajo un cielo mayormente cubierto que elevará la probabilidad de precipitaciones hasta un 60% hacia la tarde o noche. Sin embargo, el jueves 4 y el viernes 5 de junio se registrará un marcado ascenso térmico debido al ingreso de corrientes cálidas, haciendo escalar el termómetro hasta los 26°C y 27°C de máxima respectivamente. Aunque las probabilidades de lluvia caerán notablemente durante esos dos días, las condiciones se presentarán muy pesadas y sofocantes para la temporada.
El fin de semana marcará el cierre definitivo de este período inestable. El sábado continuará cubierto con una máxima de 23°C, y hacia la noche o madrugada del domingo se registrará el último ingreso de lluvias aisladas acompañado por un frente del sur. Este cambio en la dirección de los vientos provocará un marcado descenso de la temperatura, dejando una máxima de apenas 18°C el domingo. La mejora definitiva llegará el lunes 8 de junio, jornada en la que el cielo se presentará completamente despejado, marcando el regreso del sol pleno y de las mañanas frías y secas tan típicas del clima local.







