El plano del espectáculo nacional registra un inesperado y emotivo vuelco en una de las rupturas más conflictivas de las últimas décadas. Luego de que Araceli González sorprendiera a la opinión pública al asistir al estreno de la obra teatral Sottovoce y confirmara que logró recomponer su relación con Adrián Suar, el hijo de ambos, Toto Kirzner, rompió el silencio y celebró con profunda alegría el fin de las hostilidades familiares.
En un mano a mano exclusivo con las cámaras del programa televisivo Intrusos, el joven actor no pudo disimular su alivio y emoción al describir este presente de paz. “Lo viví re bien, es un momento importantísimo para ellos y por ende para mí también. Estoy recontento porque los veo a mis papás bien y obviamente que si ellos están tranquilos yo voy a estar muy feliz”, manifestó el artista, haciendo alusión al extenso historial de disputas mediáticas y divisiones patrimoniales que sus progenitores mantuvieron en el ámbito judicial.
Los detalles de una cena íntima y reparadora
Respecto al proceso que posibilitó dejar atrás los rencores del pasado, Kirzner desmitificó cualquier tipo de formalidad y aseguró que el reencuentro se gestó de forma fluida a partir de una conversación privada entre la expareja. “La cena ocurrió después de la charla preliminar entre ellos. Ambos dijeron ‘cenemos con nuestro hijo’, lo cual me pareció un relindo gesto. Más allá de no compartir una mesa los tres hace muchísimo tiempo, todo fue muy natural porque, al fin y al cabo, son mis viejos”, detalló con madurez.
Cabe recordar que las tensiones habían escalado a niveles máximos tiempo atrás, al punto que la propia Araceli rompió en llanto en la mesa de Mirtha Legrand al evocar las secuelas emocionales de la separación. Por tal motivo, el clima de absoluta cordialidad representó un bálsamo para el entorno íntimo de los realizadores.
El encuentro con Rocío Robles y Margarita Suar
La jornada cultural que sirvió como escenario para la reconciliación también despertó fuerte curiosidad por los cruces entre otros integrantes de la familia ensamblada. Específicamente, el cronista indagó sobre cómo fue la interacción entre la bailarina Rocío Robles y la menor Margarita Suar —hija del productor y Griselda Siciliani— al encontrarse cara a cara en el recinto.
“Se vieron, se abrazaron y charlaron perfectamente. Fue un clima muy pacífico que a mí me sorprendió gratamente porque nunca lo había vivido antes. No sabía que iba a suceder de esa manera, pero tampoco pensaba que fuera a pasar nada malo”, aclaró Toto. Asimismo, valoró la calidez de Robles en el trato hacia su madre: “Rocío es muy amable, muy dulce y saludó perfecto a mi vieja. Jodieron entre ellas y salió todo muy bien”. Para cerrar, el actor sintetizó el calvario que dejó atrás: “Lo que pasó, pasó. Si mis viejos están mal yo estoy peor, pero ahora están contentos y yo estoy re feliz”.







