La eliminación del seleccionado ecuatoriano en la Copa del Mundo trajo consecuencias inmediatas en la estructura de su cuerpo técnico. Luego de sufrir una caída por 2-0 ante el combinado de México en los dieciseisavos de final, el director técnico argentino Sebastián Beccacece confirmó su salida del cargo al revelar que su vínculo contractual con la Federación Ecuatoriana de Fútbol expiraba de forma automática con la conclusión de la participación del equipo en la cita mundialista.
El exentrenador de Racing e Independiente manifestó su tristeza por no haber podido concretar la hazaña de firmar la mejor campaña histórica del país en un torneo ecuménico, aunque ponderó el enorme compromiso de sus futbolistas durante todo el proceso. En su balance, el estratega defendió el rendimiento alcanzado en las Eliminatorias Sudamericanas y los buenos pasajes de la fase de grupos, pero admitió que el bajo nivel mostrado en el primer tiempo ante los aztecas resultó letal para las aspiraciones de su equipo.
Por el lado del bando vencedor, el experimentado conductor mexicano Javier Aguirre analizó tácticamente el desarrollo del juego en el estadio Azteca y expresó su asombro ante el planteo estratégico del rival. El entrenador local reconoció de forma pública que le sorprendió que Ecuador no ejerciera la presión alta que habitualmente lo caracteriza, concluyendo que sus dirigidos terminaron siendo los justos ganadores del boleto a la siguiente ronda.
"Los resultados son los que mandan, me toca despedirme de una familia hermosa", declaró Beccacece visiblemente afectado, cerrando así una etapa que no logró superar los octavos de final alcanzados en Alemania 2006.






