La chacarera, los bombos y el espíritu de los Carabajal volvieron a transformar a La Banda en punto de encuentro para amantes del folclore de diferentes lugares del país. La tradicional Fiesta de la Abuela Carabajal sigue demostrando que hace tiempo dejó de ser solamente una celebración familiar para convertirse en un verdadero atractivo cultural y turístico.
En las calles del barrio Los Lagos pueden encontrarse por estos días visitantes que recorrieron cientos de kilómetros con un mismo objetivo: vivir desde adentro una de las celebraciones más representativas del folclore santiagueño.
Nuevo Diario dialogó con turistas provenientes de Buenos Aires y Santa Fe, quienes compartieron sus experiencias y destacaron el clima que rodea a la fiesta.
De Villa Lugano a Santiago por primera vez
Entre quienes llegaron para descubrir la celebración se encuentran Alicia Naín y su esposo Daniel, provenientes de Villa Lugano, Buenos Aires.
Para ambos se trata de su primera visita a Santiago del Estero, motivada especialmente por su vínculo con el folclore.
“Es la primera vez que venimos. Mi esposo está en talleres de folclore hace mucho tiempo, está muy interesado y ahora está haciendo percusión”, contó Alicia a Nuevo Diario.
La pareja arribó algunos días antes de la celebración y uno de los aspectos que más valoró fue la posibilidad de acercarse y compartir con integrantes de la familia Carabajal, protagonistas de una historia que conocían desde la distancia.
Y hay un sitio que se convierte en parada obligada para quienes llegan: la casa de la Abuela Carabajal, uno de los puntos cargados de mayor simbolismo durante estos días.
Desde Santa Fe, una tradición de más de diez años
Para otros visitantes, llegar a La Banda en esta época ya forma parte de su propio calendario.
Un grupo de cinco personas, coordinado por Sandra y Gustavo, viajó desde Fray Luis Beltrán, provincia de Santa Fe, para permanecer hasta el lunes y disfrutar de las actividades en Los Lagos.
Algunos integrantes del contingente conocen perfectamente la celebración: llevan más de una década regresando para esta fecha.
“Siempre venimos para la Fiesta de la Abuela. Hará más de diez años, al menos, que ellos vienen. Nosotras, cuando pudimos, hemos venido”, relató una de las visitantes.
Una fiesta que lleva a Santiago más allá de sus fronteras
Las historias se multiplican durante cada edición. Están quienes llegan por primera vez movidos por su amor al folclore y también aquellos que, después de conocer la experiencia, decidieron convertir el regreso a La Banda en una tradición propia.
La Fiesta de la Abuela Carabajal se convirtió así en mucho más que música. La historia familiar, la cultura bandeña, la cercanía con los artistas y el ambiente que se vive en Los Lagos forman parte de una experiencia que continúa convocando público de diferentes provincias.
Y mientras las chacareras vuelven a sonar, las historias de Alicia, Daniel y los visitantes santafesinos muestran el alcance que consiguió la celebración: una fiesta nacida alrededor de una familia bandeña que hoy hace viajar cientos de kilómetros a quienes quieren sentir el folclore santiagueño en su propia casa.






