Las historias del Barrio Siglo XX comenzaron mucho antes de que existieran las plazas llenas de chicos, la feria de los fines de semana o el movimiento que hoy caracteriza a la zona. Comenzaron con familias que llegaron cuando todavía había calles vacías, pocos servicios y mucho por construir. Fanny Suárez y Ángel Salcedo fueron de los primeros vecinos en habitar el barrio hace ya 20 años, junto a otras familias como las de Marta Gómez y Rubén Ávila, que apostaron a empezar una nueva vida en un lugar completamente nuevo.
"Llegamos un 2 de enero y solo había luz y agua", recuerda Fanny, quien hoy sostiene su emprendimiento de confección de disfraces desde hace más de 15 años. Los primeros tiempos no fueron sencillos: no había colectivos, internet ni comercios cerca. "Mi marido iba en bicicleta hasta el centro para trabajar", cuenta, rememorando el sacrificio de aquellos años donde los jóvenes debían trasladarse largas distancias para estudiar. Con el tiempo, vecinos como Patricia Díaz, Silvia Acosta y Ramón Leguizamón ayudaron a forjar una identidad comunitaria que transformó el descampado inicial en un barrio unido.
La feria: el motor económico del sector
Algo que los vecinos esperan con ansias cada fin de semana es la feria. Lo que nació como una pequeña reunión de emprendedores barriales hoy ocupa seis cuadras y es uno de los espacios de encuentro más importantes de la zona sur. Fanny Suárez recuerda que todo comenzó junto a una amiga vendiendo ropa, artesanías y productos caseros para generar un ingreso extra.
"Éramos pocos y ocupábamos apenas una cuadra", relata. Actualmente, la feria es un punto neurálgico donde se comercializa desde indumentaria hasta repuestos de motos y gastronomía. Aunque los feriantes señalan que aún falta mejorar la iluminación en ciertos sectores, el orgullo por haber convertido una iniciativa barrial en una marca registrada del Siglo XX es el sentimiento predominante entre las familias.
Salud, educación y seguridad
El crecimiento del barrio no solo fue demográfico, sino también institucional. Uno de los avances más destacados por los vecinos es la consolidación de la seguridad. Jorge Villalba, vecino de la zona, comentó que la evolución de un pequeño destacamento a una dependencia policial más grande reforzó la tranquilidad de las familias.
En materia de salud, la inauguración y funcionamiento del Hospital Mama Antula marcó un antes y un después, permitiendo a los habitantes acceder a diversas especialidades médicas sin necesidad de trasladarse al centro de la ciudad. Junto con el crecimiento de las escuelas locales, el Siglo XX se consolida hoy como un barrio con autonomía y una historia de superación que continúa escribiéndose.






