Cada 19 de agosto se conmemora el Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una fecha que busca generar conciencia sobre una enfermedad que puede provocar graves complicaciones, especialmente entre los niños pequeños.
El SUH es una afección que se produce cuando los pequeños vasos sanguíneos se dañan e inflaman. Esto puede generar coágulos y afectar órganos como los riñones, llegando en los cuadros más graves a producir insuficiencia renal.
Aunque cualquier persona puede desarrollar la enfermedad, resulta más frecuente durante la infancia. Una de sus principales causas es la infección por determinadas cepas de la bacteria Escherichia coli.
La prevención, por lo tanto, ocupa un lugar fundamental y comienza principalmente con la manipulación y cocción segura de los alimentos.
La carne picada, uno de los principales cuidados
Una de las recomendaciones más importantes consiste en cocinar completamente las carnes, con especial atención a preparaciones elaboradas con carne picada, como hamburguesas, albóndigas y pastel de carne.
La cocción debe alcanzar todo el alimento. Al observar su interior, no deberían quedar sectores rosados y el color debe ser homogéneo.
La cocción completa es la medida que permite eliminar la bacteria STEC en caso de que se encuentre presente en el alimento.
También resulta indispensable evitar la contaminación cruzada. Las carnes crudas deben mantenerse separadas de alimentos cocidos o listos para consumir, tanto durante la compra como en la heladera y al momento de cocinar.
Para cortar carnes, verduras y productos listos para comer se recomienda utilizar tablas y utensilios diferentes. Las superficies que estuvieron en contacto con carne cruda deben lavarse correctamente.
Higiene, agua segura y cadena de frío
El lavado de manos con agua segura y jabón es otra de las medidas fundamentales. Debe realizarse antes, durante y después de preparar alimentos, especialmente luego de manipular carne cruda.
También es necesario hacerlo después de ir al baño, cambiar pañales, acompañar a un niño al sanitario o estar en contacto con animales.
Las frutas y verduras deben lavarse cuidadosamente antes de consumirlas, incluso aquellas que posteriormente serán peladas. Particular atención requieren los vegetales de hoja verde y aquellos que crecen en contacto con el suelo.
Además, se recomienda utilizar agua segura para beber, cocinar y lavar utensilios. Cuando existan dudas sobre su inocuidad, puede hervirse durante cinco minutos o agregar dos gotas de lavandina apta para desinfección de agua por cada litro, según las indicaciones correspondientes.
Mantener la cadena de frío también resulta esencial: los productos perecederos deben guardarse rápidamente en la heladera o freezer y nunca descongelarse a temperatura ambiente.
En los hogares con niños pequeños se aconseja además consumir leche, quesos y jugos pasteurizados, evitar cambiar pañales sobre superficies utilizadas para preparar alimentos y mantener los residuos fuera de su alcance.
Si un niño presenta diarrea con sangre u otros síntomas compatibles, la recomendación es concurrir inmediatamente a un centro de salud u hospital. Asimismo, un niño con diarrea no debe concurrir al jardín o guardería hasta recibir el alta correspondiente.






