El crecimiento del endeudamiento familiar y las dificultades para afrontar tarjetas, préstamos y créditos llevaron a que cada vez más personas consulten por embargos, estudios de cobranza y refinanciaciones. Franklin Moyano, abogado, dialogó con Actualidad Política por Radio LV11 y explicó cuáles son los principales límites legales para los acreedores y qué herramientas tiene un consumidor cuando la deuda comienza a volverse inmanejable.
Moyano señaló que durante el último año aumentaron notablemente las consultas vinculadas con sobreendeudamiento, acuerdos extrajudiciales, préstamos y conflictos entre consumidores y grandes empresas.
“Familias totalmente imposibilitadas de pagar deudas”, describió al referirse al escenario que observa en su actividad profesional.
También advirtió que volvieron a aparecer con mayor frecuencia procedimientos que durante años habían tenido menor presencia, entre ellos los secuestros prendarios y las cobranzas judiciales.
“Nunca sacar un préstamo para pagar otro”
Uno de los primeros consejos que dejó durante la entrevista fue evitar la refinanciación permanente cuando eso implica reemplazar una deuda por otra cada vez mayor.
“Yo nunca sugiero sacar un préstamo en el mismo lugar para cancelar una deuda y generar una nueva deuda”, explicó.
Según sostuvo, ese mecanismo puede terminar convirtiéndose en una “pelota de nieve” debido a intereses, cargos y nuevos plazos.
Para Moyano, antes de aceptar una propuesta de refinanciación resulta conveniente revisar las condiciones y buscar asesoramiento, especialmente cuando la persona ya tiene dificultades para cumplir con los pagos mensuales.
Qué puede hacer un estudio de cobranza y qué no
Otro de los temas centrales fue la forma en que algunos estudios jurídicos intentan cobrar las deudas.
Moyano remarcó que un estudio privado no puede ejecutar por sí mismo un embargo ni ingresar a una vivienda para llevarse bienes. Una medida de ese tipo requiere una intervención judicial.
“Los embargos nunca van a ser de estudios jurídicos. Lo tienen que hacer judicialmente”, explicó.
Por esa razón, pidió prestar atención a mensajes que presentan un embargo como algo inmediato y automático si la persona no paga en determinado plazo.
Eso no significa que la deuda desaparezca ni que el acreedor no pueda iniciar acciones, sino que el procedimiento debe respetar las vías legales correspondientes y el deudor tiene derecho a defenderse.
¿Pueden embargar todo el sueldo?
Durante la charla surgió una de las consultas más frecuentes: si una deuda puede dejar a una persona sin ningún ingreso.
Moyano fue categórico al señalar que no corresponde pensar el embargo como una apropiación automática de la totalidad del salario.
“No puede ser un embargo que te deje totalmente imposibilitado”, sostuvo.
El porcentaje embargable y las condiciones dependen del tipo de obligación, del ingreso y de la resolución judicial correspondiente. Por eso, cada caso debe ser analizado individualmente.
El abogado insistió en que el deudor no debería entregar voluntariamente casi todo su ingreso por temor a amenazas de cobranza sin antes consultar cuáles son sus alternativas.
Débitos automáticos: qué conviene revisar
La entrevista también abordó los descuentos automáticos de tarjetas y otros servicios financieros.
Moyano explicó que una persona puede solicitar la suspensión de determinados débitos automáticos, aunque aclaró implícitamente que esto no elimina la deuda.
Es decir, frenar un débito puede evitar que el saldo se descuente de manera automática, pero la obligación de pago sigue existiendo y deberá ser afrontada por otra vía.
El consejo fue revisar autorizaciones, contratos y condiciones antes de permitir que un descuento absorba gran parte de los ingresos disponibles.
Deudas contratadas a distancia y jurisdicción
Otro de los puntos tratados fue qué ocurre cuando una empresa o estudio de cobranzas tiene domicilio en otra provincia.
Moyano sostuvo que en las relaciones de consumo existen normas de protección que buscan evitar que el consumidor tenga que litigar lejos de su domicilio por cláusulas predispuestas en contratos.
“Cuando estamos frente a relaciones de consumo siempre se debe buscar el domicilio del consumidor”, señaló, haciendo referencia a criterios jurisprudenciales en materia de competencia.
Tarjetas de crédito, planes de ahorro y otros contratos de consumo pueden estar alcanzados por estas protecciones, aunque la aplicación concreta dependerá del caso y del tipo de acción iniciada.
Veraz y registros de deudores
Sobre las bases de datos crediticias, Moyano explicó que existen límites temporales para mantener determinada información negativa.
También señaló que, cuando una obligación fue cancelada, la persona puede reclamar la actualización de su situación crediticia para que el registro refleje el pago.
En cuanto a deudas antiguas, mencionó el plazo de cinco años como referencia para determinada información negativa en bases de datos, aunque cada situación puede depender de la naturaleza de la deuda, su estado y las actualizaciones realizadas.
Tasas, préstamos rápidos y el riesgo de caer en una espiral
Moyano también llamó la atención sobre los créditos otorgados mediante plataformas digitales y aplicaciones.
Explicó que la facilidad para acceder a dinero puede convertirse en un problema cuando se combina con tasas elevadas y refinanciaciones sucesivas.
Según expresó, muchas personas toman estos préstamos porque son rápidos y accesibles, pero después encuentran enormes dificultades para cancelarlos.
El abogado recomendó evaluar el costo financiero total, los intereses y las condiciones antes de aceptar cualquier crédito, y desconfiar de propuestas que parecen resolver de inmediato un problema económico pero generan otro mayor a mediano plazo.
Qué pasa con los garantes
Durante la entrevista también se abordó la situación de quienes firmaron como garantes.
Moyano recordó que una garantía puede implicar responsabilidad patrimonial frente al incumplimiento del deudor principal, dependiendo de las condiciones del contrato.
Por eso pidió especial prudencia antes de asumir este tipo de compromisos.
“Hay que ser cuidadoso con ser garante”, resumió.
“No esperen a que todo esté fuera de control”
Sobre el final, el abogado dejó su principal recomendación para las personas que atraviesan una situación de endeudamiento complejo.
“No conviene consultar con un abogado recién cuando las cosas ya han salido de control”, sostuvo.
Para Moyano, buscar asesoramiento temprano permite conocer los derechos del consumidor, evaluar propuestas de pago y evitar decisiones tomadas bajo presión.
También destacó el impacto emocional que puede generar el sobreendeudamiento, especialmente cuando las llamadas y mensajes de cobranza alcanzan a familiares o al lugar de trabajo.
Su planteo fue claro: tener una deuda no significa quedar sin derechos ni habilita cualquier mecanismo de presión. La obligación de pagar puede existir, pero también existen procedimientos y límites que los acreedores deben respetar.






