Una insólita conversación de WhatsApp comenzó a circular en las redes sociales santiagueñas luego de que un tatuador compartiera la particular propuesta que, según mostró en las capturas, recibió de una potencial clienta. La joven quería realizarse un trabajo valuado en alrededor de $300 mil, pero aseguró que solamente contaba con $40 mil y propuso completar el pago de una manera inesperada.
Todo comenzó cuando la mujer envió al trabajador la imagen de un tatuaje floral de gran tamaño para realizarse en la zona de la cadera y la pierna.
Junto con la referencia llegó una frase que inicialmente desconcertó al tatuador: “Tengo 40 y el resto te pago con lo otro”.
Sin entender exactamente a qué hacía referencia, el joven respondió con ironía y le preguntó si hablaba de “40 años o 40 pesos”.
La respuesta terminó de aclarar la situación.
“Tengo 22 años y tengo 40 mil pesos, me refiero a lo otro”, escribió la joven, dejando en claro que proponía un encuentro íntimo para compensar parte del valor del trabajo.

El tatuaje costaba alrededor de $300 mil
El tatuador rechazó inmediatamente la propuesta y le explicó que un diseño de esas características rondaba los $300 mil, además de remarcar que los materiales utilizados para trabajar tienen un costo.
“Con 40 mil te querés hacer un trabajo de 300 mil y pagarlo con tu cuerpo”, respondió durante el intercambio.
El chat todavía tendría un capítulo más. Según las capturas difundidas por el propio trabajador, ante una referencia a que la joven tendría pareja, ella habría contestado: “Y no se va a enterar, ¿o vos le vas a contar?”.
El tatuador finalmente decidió cortar la conversación y bloquear a la usuaria.
Compartió las capturas y generó repercusión
Después del particular intercambio, el joven publicó las capturas de pantalla en Facebook, donde la conversación rápidamente despertó comentarios, bromas y polémica entre los usuarios.
También cuestionó que alguien pretendiera pagar de esa manera un trabajo que implica materiales y otros costos para quien lo realiza.
La publicación se convirtió así en una de esas historias que rápidamente encuentran eco en las redes santiagueñas: una consulta por un tatuaje, $40 mil disponibles y una propuesta de “trueque” que el trabajador decidió rechazar y exponer públicamente.






