La distribución de asistencia humanitaria en la zona de conflicto quedó al borde del colapso institucional. Según denunciaron testigos presenciales y la asociación de transportistas de la Franja de Gaza, un soldado del ejército israelí asesinó de un disparo en la cabeza a un camionero palestino que transportaba asistencia alimentaria para la organización benéfica internacional World Central Kitchen (WCK). El trágico episodio ocurrió el miércoles durante una detención forzada en el Corredor de Filadelfia, una carretera militarizada en el extremo sur del enclave.
La víctima fue identificada como Ahmad Esleem, un joven de 30 años originario de Deir al-Balah, casado y padre de dos hijos menores de dos años. De acuerdo con el relato de los compañeros de ruta, el convoy de cuatro vehículos —cuya circulación había sido coordinada y autorizada de manera oficial con la ONU— debió detenerse en la vía pública como consecuencia de una avería mecánica en una de las unidades de carga. En ese instante, patrullas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) abordaron a los operarios civiles.
Versiones encontradas y amenazas en el campo de batalla
La reconstrucción de los hechos aportada por los sobrevivientes detalla que los efectivos militares obligaron a los conductores a descender de los rodados y a desnudarse bajo el sol. A pesar de que Esleem acató las órdenes y levantó las manos en señal de rendición portando su chaleco reflectante naranja, un soldado le disparó a corta distancia directo a la cabeza. Los testigos denunciaron que tras la ejecución, el uniformado amenazó al resto de los presentes advirtiéndoles que correrían el mismo destino. Por su parte, la comandancia de las FDI reconoció la autoría de los disparos pero alegó que las tropas abrieron fuego al "percibir una amenaza inmediata" tras una supuesta corrida del conductor hacia su posición.
"Fue una ejecución en el campo de batalla y el asesinato deliberado de un civil que había cumplido con todas las instrucciones y contaba con los permisos aprobados", sentenció Jihad Esleem, directivo de la Asociación de Empresas de Transporte de Gaza.
El homicidio del transportista desencadenó una profunda crisis logística en la región. Varias empresas privadas informaron una oleada de renuncias masivas de choferes que se niegan a continuar trabajando bajo estas condiciones de peligro extremo. Ante el desamparo y los recurrentes episodios de violencia que sufren los trabajadores de las agencias de asistencia, la junta directiva de la Asociación de Transporte convocó a una sesión de emergencia para este viernes con el objetivo de dictar la suspensión total de las operaciones de abastecimiento en el cruce fronterizo de Keren Shalom.






