Las intensas ráfagas de viento Zonda que afectaron la región durante las últimas semanas provocaron importantes daños estructurales en uno de los mayores tesoros históricos de Catamarca: la iglesia Nuestra Señora del Rosario, ubicada en Anillaco, departamento Tinogasta.
El templo fue construido en 1712, por lo que acumula más de tres siglos de historia y es considerado la iglesia más antigua de la provincia.
Tras los daños ocasionados por el fenómeno meteorológico, un equipo de especialistas realizó una evaluación de la estructura para establecer el alcance de las afectaciones y determinar qué intervenciones serán necesarias.
A partir del relevamiento, las autoridades confirmaron que los trabajos de restauración comenzarán de manera inmediata, con el objetivo de recuperar las condiciones edilicias y evitar un mayor deterioro.
Una construcción de más de 300 años
La importancia del edificio no radica únicamente en su antigüedad. La iglesia conserva características constructivas originales que reflejan las técnicas utilizadas en la región durante la época colonial.
Sus muros fueron levantados en adobe, mientras que el techo está confeccionado con cañas entrelazadas. El templo conserva además su tradicional piso de tierra y un altar construido íntegramente en barro.
Estas características la convierten en una pieza singular dentro del patrimonio arquitectónico y cultural catamarqueño.
El paso del tiempo ya representa un desafío para su conservación, por lo que los daños provocados por las fuertes ráfagas de Zonda obligaron a acelerar las tareas destinadas a proteger la estructura.
Una joya de la Ruta del Adobe
Por su importancia histórica, la iglesia Nuestra Señora del Rosario fue declarada Monumento Histórico Provincial y forma parte de la reconocida Ruta del Adobe, uno de los principales circuitos turísticos del departamento Tinogasta.
El recorrido atrae cada año a visitantes interesados en descubrir construcciones históricas realizadas mediante técnicas tradicionales y conocer parte de la identidad cultural de la región.
Ahora, las tareas anunciadas buscarán preservar un edificio que permanece en pie desde 1712 y constituye uno de los testimonios arquitectónicos más antiguos de Catamarca.






