A días del brutal siniestro que paralizó a las redes sociales, la Justicia de Brasil y los distintos organismos aeronáuticos continúan atando cabos para esclarecer la tragedia que terminó con la vida de seis personas. El apocalíptico impacto ocurrió en la zona de Recreio dos Bandeirantes, en Río de Janeiro, cuando dos helicópteros colisionaron en pleno vuelo sobre la Avenida das Américas y se precipitaron a tierra. Una de las aeronaves explotó al caer sobre un estacionamiento, provocando un infierno de llamas que destruyó vehículos y obligó a un despliegue masivo de bomberos.
En las últimas horas, el Instituto de Medicina Forense logró confirmar mediante el análisis de huellas dactilares las identidades del creador de contenido argentino Gaspar Prim Díaz ("Gaspi") y del cineasta Lucas Vignale. Asimismo, se supo que otra de las víctimas fatales, el productor musical brasileño Lucas Brito Chaves ("Lucas Frota"), ya fue despedido por sus familiares y cremado.
Sin embargo, el horror del accidente dejó un capítulo abierto con el famoso cantante estadounidense Oliver Tree. Su cuerpo quedó en un estado de carbonización tan avanzado que los especialistas aún no lograron certificar oficialmente su identidad y deberán recurrir a complejos estudios de ADN o registros odontológicos.
El dueño de la nave y un oscuro antecedente
Con el correr de las horas, el foco de la investigación se centró en la situación del helicóptero en el que viajaban los artistas. Según la información preliminar, el aparato pertenecía a un abogado allegado a las víctimas.
Las autoridades de la Agencia Nacional de Aviación Civil confirmaron un dato escandaloso que ahora es la clave del expediente. Dicha aeronave ya se encontraba bajo un estricto monitoreo debido a sospechas por operaciones irregulares y registraba un grave historial de sanciones por ocultar información vital ante los entes reguladores.
Las principales hipótesis de la colisión
Actualmente, un equipo interdisciplinario aguarda los informes técnicos del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos sobre las comunicaciones con la torre de control y el recorrido exacto de los helicópteros. El abanico de posibilidades que manejan los peritos se reduce a tres factores precisos:
Desvíos y protocolos: Se investiga si alguna de las aeronaves se apartó de las rutas aéreas asignadas y si hubo un claro incumplimiento de las aerovías.
Falla técnica y mantenimiento: Buscan determinar si las irregularidades previas de la nave derivaron en un desperfecto mecánico letal.
Error humano: Analizan minuciosamente las maniobras de ambos pilotos minutos antes del brutal impacto en el aire.
Las pericias definitivas serán fundamentales para confirmar las responsabilidades y cerrar el rompecabezas de uno de los accidentes más impactantes de los últimos años.






