Los equipos de emergencia que trabajan en el lugar del choque de dos trenes en Toledo, España, comenzaron a retirar con grúas de gran tonelaje los vagones que cayeron por un terraplén tras el violento impacto. Mientras continúan las tareas de búsqueda entre los restos de las formaciones, el último balance difundido señala 68 personas fallecidas, decenas de heridos hospitalizados y 64 denuncias por desaparición.
El operativo se desarrolla en las inmediaciones de Urda, donde el miércoles se produjo la colisión entre una formación de Renfe y otra de Iryo.
La magnitud del accidente obligó a desplegar maquinaria pesada, equipos especializados y dispositivos de iluminación para permitir que los rescatistas trabajaran durante toda la noche.
Uno de los avances más importantes se produjo cuando las grúas consiguieron mover uno de los vagones que había quedado al pie del terraplén.
La maniobra permitió avanzar en la inspección de sectores que hasta entonces resultaban difíciles de alcanzar debido a la posición de los coches y los daños ocasionados por el choque.
Retiran los vagones mientras continúa la búsqueda de desaparecidos
Las tareas de rescate se concentran en los restos de las formaciones y en los alrededores de las vías, donde los especialistas buscan determinar si todavía hay personas atrapadas o víctimas que no hayan sido localizadas.
Según la información difundida, las fuerzas de seguridad recibieron 64 denuncias de familiares que buscan a personas desaparecidas después del accidente.
Esa cifra no equivale necesariamente al número de personas que continúan sin localizar, ya que las autoridades deberán cotejar las denuncias con los registros de pasajeros, los heridos hospitalizados y las víctimas identificadas.
Durante la noche, los equipos de emergencia utilizaron potentes sistemas de iluminación para continuar las inspecciones en una zona que presenta importantes dificultades de acceso.
Además, se estableció un perímetro de seguridad de dos kilómetros alrededor del lugar del siniestro.
La medida busca facilitar el movimiento de los vehículos de emergencia, garantizar la seguridad de los trabajadores y preservar el escenario donde se realizan las investigaciones judiciales y técnicas.
Mientras tanto, decenas de personas heridas permanecen internadas en distintos centros de salud, aunque no se precisó en la información disponible cuántas se encuentran en estado grave.
Cómo ocurrió el choque de trenes en Toledo
El accidente se produjo el miércoles, cuando un tren de Renfe que transportaba a 378 pasajeros impactó por detrás contra una formación de Iryo que se encontraba detenida, con 147 personas a bordo.
De acuerdo con la reconstrucción inicial difundida, la violencia de la colisión provocó que varios vagones salieran de su posición y cayeran por una ladera cercana a las vías.
El desplazamiento de los coches y los importantes daños estructurales complicaron desde el primer momento el acceso de los equipos de rescate.
Las autoridades deberán establecer las circunstancias que provocaron el impacto, especialmente por qué una de las formaciones se encontraba detenida y qué ocurrió durante los instantes previos a la colisión.
Por ahora, no se informó una conclusión definitiva sobre las causas del accidente.
La investigación también deberá determinar si existieron fallas técnicas, problemas en los sistemas de señalización u otros factores que hayan contribuido al siniestro.
Con el comienzo de las maniobras para retirar los vagones, el operativo ingresó en una etapa especialmente delicada, tanto por la posibilidad de localizar nuevas víctimas como por la necesidad de conservar pruebas.
El balance de 68 fallecidos corresponde a la última cifra proporcionada en la información difundida y permanece sujeto a las actualizaciones oficiales.
Mientras continúan las tareas de búsqueda, las autoridades españolas enfrentan el desafío de identificar a las víctimas, asistir a los familiares y esclarecer las circunstancias de una de las tragedias ferroviarias más graves reportadas en el país.






