Donald Trump utilizó su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York para lanzar una fuerte advertencia contra Irán, defender la política exterior de Estados Unidos y plantear su posición sobre Venezuela y el futuro de la inteligencia artificial.
“Estados Unidos volvió y nuestro país es más fuerte que nunca”, sostuvo Trump al comenzar su exposición, según el material difundido sobre su intervención.
El mandatario defendió el accionar de su administración en el escenario internacional y aseguró que su gobierno busca resolver conflictos que, según afirmó, permanecieron abiertos durante años.
Uno de los principales destinatarios de su discurso fue Irán.
La advertencia de Trump a Irán
Trump volvió a señalar al gobierno iraní como una amenaza para Estados Unidos y sus aliados y afirmó que su administración mantendrá la presión para evitar el desarrollo de armamento nuclear.
“Jamás permitiré que Irán tenga un arma nuclear”, afirmó.
También pidió a otros países que permanezcan unidos en la presión sobre Teherán y planteó en términos extremos las alternativas que, según su postura, enfrenta la República Islámica.
“Tengo que tomar una gran decisión: un acuerdo con Irán o aniquilar a la República Islámica”, expresó durante su intervención.
Posteriormente volvió sobre la misma idea y aseguró que Estados Unidos podría alcanzar un entendimiento que permita a Irán reconstruirse o, en caso contrario, recurrir a una acción mucho más severa.
“Los envío al infierno sin posibilidad de supervivencia ni esperanza de grandeza o generaciones futuras”, manifestó.
Trump sostuvo además que considera posible alcanzar un acuerdo después de las elecciones, aunque en el material suministrado no se precisan las condiciones concretas de una eventual negociación.
Las expresiones forman parte de la posición planteada por el mandatario estadounidense durante su discurso y no implican por sí mismas que exista una decisión militar adoptada o un acuerdo cerrado con Irán.
Qué dijo sobre Venezuela
Otro de los puntos centrales estuvo relacionado con Venezuela.
De acuerdo con el discurso aportado, Trump reivindicó la actuación estadounidense en ese país y afirmó que Washington trabaja con sus actuales dirigentes para establecer una nueva relación política y económica.
También aseguró que recientemente se alcanzó un importante acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, al que presentó como beneficioso para ambos países y para los precios internacionales de la energía.
Trump utilizó el caso venezolano para reafirmar además su política hacia el hemisferio occidental.
“Nuestras acciones en Venezuela demuestran que nuestro país no permitirá que haya ninguna amenaza en ningún lugar del hemisferio occidental y, si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar”, manifestó.
El mandatario también hizo afirmaciones sobre una operación militar estadounidense en Caracas, la situación de Nicolás Maduro y la liberación de presos políticos.
Estos puntos corresponden a la versión y caracterización ofrecida por Trump en su discurso y requieren contrastarse con información oficial independiente para establecer el alcance y las circunstancias concretas de cada hecho.
Trump también apuntó contra una regulación internacional de la IA
La inteligencia artificial ocupó otro tramo de su intervención ante Naciones Unidas.
Trump manifestó su rechazo a la posibilidad de crear un esquema internacional para regular esta tecnología.
Según expresó, Estados Unidos se opone a “cualquier intento de construir un proyecto globalista para controlar la inteligencia artificial”.
Además, anunció que su administración comenzará a utilizar el concepto de “superinteligencia” para referirse a la IA, al considerar que se trata de una denominación más apropiada.
La postura contrasta con las iniciativas que promueven algún grado de coordinación internacional sobre seguridad, desarrollo y regulación de los sistemas de inteligencia artificial.
De esta manera, Trump aprovechó su presentación ante la Asamblea General para condensar varios de los principales ejes de su agenda exterior: presión sobre Irán, reivindicación de la política estadounidense en Venezuela y oposición a un marco global de regulación de la inteligencia artificial.






