En una esclarecedora entrevista con Radio LV11, el prestigioso pediatra doctor Manuel Barthe abordó una de las consultas más recurrentes y que mayor preocupación genera en las familias santiagueñas: los dolores musculoesqueléticos en la infancia, popularmente denominados como "dolores de crecimiento", y el desarrollo del pie plano en los primeros años de vida.
Cómo identificar el dolor benigno nocturno de la infancia
El especialista explicó que estas manifestaciones físicas se encuadran dentro del desarrollo del sistema musculoesquelético y afectan a un porcentaje sumamente alto de la población infantil. "Lo más frecuente es lo que comúnmente conocemos como dolor de crecimiento, aunque médicamente lo llamamos dolor benigno nocturno de la infancia. Es muy habitual en chicos de entre 3 y 10 años; se calcula que cerca del 40% de los niños lo sienten, dependiendo siempre del umbral de dolor de cada uno", precisó el facultativo.
A su vez, el doctor Barthe diferenció este cuadro de otras patologías al señalar que "es un dolor típicamente nocturno, que dura entre 15 y 30 minutos, se localiza cerca de la rodilla y calma notablemente con masajes o un analgésico común". La clave principal para la tranquilidad de los padres radica en que el niño no manifiesta ninguna dificultad ni renguera durante el día.
Las pautas de alarma: cuándo es necesaria la consulta médica
Sin embargo, el pediatra advirtió que no se deben subestimar los síntomas si estos se prolongan en el tiempo o cambian de características. Entre los cuadros diagnósticos diferenciales mencionó la sinovitis transitoria —una inflamación de la articulación de la cadera causada por un virus que hace renguear al niño durante una semana— y procesos más complejos como la artritis infecciosa o la artritis reumatoidea infantil.
"Lo que debe encender las alarmas en la familia son los signos de inflamación, es decir, si la zona está roja, caliente o hinchada. También si los dolores son persistentes, continuos y duran más de un mes. En esos casos se requiere la atención inmediata del especialista", alertó.
El mito del pie plano y la recomendación de caminar descalzo
Otro de los grandes ejes de la entrevista estuvo centrado en la formación del arco plantar. El médico llevó tranquilidad al explicar que todos los bebés nacen con pie plano debido a una condición natural. "Los recién nacidos tienen una almohadilla grasa que disimula el arco. Ese tejido se va disolviendo y la estructura ósea y muscular se termina de moldear recién hacia los 4 o 5 años de edad", detalló, aclarando que el verdadero pie plano óseo que requiere cirujano o traumatólogo solo afecta al 10% de los casos.
Para favorecer este desarrollo natural de manera saludable, el profesional santiagueño dejó una recomendación fundamental para implementar en el hogar:
Evitar la compresión: No ceñir los pies de los bebés con prendas o medias ajustadas por la noche, ya que el movimiento libre de los dedos ayuda a formar el arco.
Priorizar el calzado flexible: Evitar zapatos rígidos, pesados o con plataformas por cuestiones puramente estéticas.
Fomentar el andar descalzo: El doctor Barthe recomendó firmemente que los niños caminen descalzos, con medias o con suelas extremadamente livianas durante los primeros tres años de vida. "Para el pie, lo más natural es estar descalzo porque estimula el movimiento autónomo y el desarrollo muscular", concluyó de forma categórica.






