Las estafas virtuales bajo la modalidad de la "llamada millonaria" volvieron a cobrarse víctimas en el interior de la provincia. En esta oportunidad, las herramientas de compraventa de las redes sociales fueron utilizadas por delincuentes como anzuelo para acceder a las cuentas bancarias de una familia trabajadora, despojándola de sus ahorros en cuestión de minutos.
El engaño de la falsa transferencia y el soporte técnico
El hecho delictivo se desencadenó el pasado jueves 21 del corriente en horas de la tarde, en la localidad de Herrera, departamento Avellaneda. Una vecina de 35 años de edad radicó la denuncia penal correspondiente en la sede de la Comisaría Comunitaria Nº 19, detallando minuciosamente la secuencia de ingeniería social de la que fueron blanco tanto ella como su esposo.
La damnificada había realizado una publicación en la plataforma Marketplace de Facebook para vender una cuna y un cochecito para bebés. Al poco tiempo, fue contactada por un perfil a nombre de Oscar Adolfo Castaño, quien manifestó un inmediato interés en la compra y aseguró que realizaría la transferencia del pago de manera electrónica. Al notar que el impacto del dinero nunca se acreditaba en la cuenta, la pareja comenzó a impacientarse, momento exacto en el que los estafadores activaron la segunda fase del plan.
Instrucciones engañosas y desvío de fondos
El esposo de la denunciante recibió un llamado telefónico en su teléfono celular de un número desconocido. El interlocutor se presentó falsamente como un operador oficial de la firma Mercado Pago, argumentando que se comunicaba para destrabar e impactar de forma segura el dinero de la supuesta compra que se encontraba retenido de manera preventiva.
Manipulación telefónica: Mediante un trato persuasivo, el falso técnico guio paso a paso al vecino para que operara dentro de la aplicación móvil.
El perjuicio económico: Sin advertir la maniobra de hackeo, el hombre ejecutó comandos que resultaron en una transferencia involuntaria por la suma total de $800.000.
Destino del dinero: Los fondos fueron derivados de forma inmediata a una cuenta bancaria cuyo titular registrado coincide con el apellido del supuesto comprador (Castaño).
Tomó intervención en el caso el fiscal de turno para la jurisdicción, Dr. Ezequiel Bustamante, quien dispuso el secuestro preventivo de las comunicaciones y ordenó adjuntar todas las capturas de pantalla de los chats de Facebook, los comprobantes de movimiento de fondos y el registro de llamadas entrantes. Todo el sumario judicial fue derivado de urgencia a los gabinetes periciales de la División Delitos Económicos de la Policía de la Provincia para el rastreo de la dirección IP y la titularidad de las cuentas receptoras.






